Algunas cosas cambian para que nada cambie... Contradictorio pero real.
"24" volvió, pero a cambio de ajustarse a los nuevos formatos de seriales a los que nos estamos acostumbrando, las huestes de Cochran y Surnow insisten en el viejo esquema. Y es que si Jack volviera después de cuatro años copiando otra forma, no sería él.
Mismo ritmo, mismas urgencias, mismas situaciones. Para Jack nada ha cambiado en cuatro años.
En un contexto curioso en el que a priori no se entienden bien los hechos que ocurren, Bauer aparece en un depósito escondido como un homeless acechado por todo un escuadrón de agentes de la CIA.
Tiroteo, lucha y escape. Captura, preparativos y previa de interrogatorio. Hasta acá no se le escuchó a Jack decir palabra. Es que cuesta creer que después de haber estado a la sombra cuatro años le echen el guante tan fácil.
Jack empieza a correr. Un clásico de la historia
Ahí es donde entra su contraparte, una especie de reflejo en la forma de una mujer: la agente de la CIA Kate Morgan, la cual esta en franca retirada luego de algún tipo de situación irreversible de la cual algo se insinúa a la pasada.
Tiene la misma madera que Jack. Frontal, sin vueltas, intolerante. Huele algo entre pliegues. No se compra el escenario. Y tiene razón. Y lo sufre en carne propia.
A partir de allí, lo dicho. Nada diferente de lo que vimos en las últimas tres temporadas, cuando a partir de la número seis Jack Bauer se repite hasta el hartazgo.
¿Nos sorprenderán con algo especial de aquí en adelante? No lo creo.
Pienso que son varias las cuestiones a cerrar y las pistas de como van a hacerlo.
Primero, una temporada de 12 capítulos en lugar de los 24 habituales. Lo dicho, el formato está agotado.
Segundo, ¿En qué sostenemos esos 12 episodios? Ciertamente no en el recurso del ritmo frenético y la hiperventilación de Bauer. Eso es cosa de otra época, hoy necesitamos situaciones extremas, personajes comprometidos y definiciones para las vidas de muchos de ellos.
Jack viene marchando. Yo que vos, me corro.
Y el primero es Jack. Ya lo adelantó en una conversación al pasar con Chloe. No piensa en volver a USA, ni en un perdón presidencial ni en una vida calma y retirado. Está jugado. No hay vuelta atrás, y sabemos que cuando un tipo de su perfil está jugado los límites caen. Todo vale.
Entonces que mejor que ir hasta el sacrificio extremo dándolo todo por la mujer que amó y que lo amó hasta poner en juego su propia vida.
Entonces sabemos desde aquí que a Jack solo le queda una muerte digna, a medida de su talla, entregando todo y adiós a las armas.
Kate Morgan ¿La horma del zapato de Jack Bauer?
Hasta aquí lo mostrado no regala nada, pese a la expectativa que se instaló y con un poco de razón: todos los fanáticos anhelábamos el regreso de Jack, del reloj y el resto de la troupe. Pero no hay nada nuevo, nada sorprendente, ninguna vuelta de tuerca.
Habrá que esperar un par de capítulos para ver de que va todo y comprobar si volveremos a disfrutar de una historia demoledora o si veremos más de lo mismo desandando el camino hacia un final tan anunciado como la muerte de la crónica de García Marquez.
Unos cuantos años atrás tuve el buen tino de invertir unos pesos en un libro enorme, por tamaño y contenido, que presentaba un compendio de la historia de la televisión argentina. Un detallado paseo desde sus verdaderos orígenes hasta el año de fin de siglo, 1999.
El libro es "ESTAMOS EN EL AIRE - UNA HISTORIA DE LA TELEVISIÓN EN LA ARGENTINA", sus autores son Carlos Ulanovsky, Silvia Itkin y Pablo Sirvén.
Si no los ubican o desconocen quienes son, recomiendo que hagan una búsqueda, que investiguen un poco, para comprobar que se trata de gente más que autorizada para firmar un trabajo así.
Aunque en esta época parezca mentira y suene hueco, crecí en un tiempo en el que la televsión funcionaba como una especie de tutor de los chicos, un eje válido sobre el cual la familia argentina estructuraba muchas de sus rutinas.
Quienes lo vivieron lo comprenderán. Para los que no lo vieron, trataré de ser un poco más explícito antes de entrar en tema.
Un Mundo Menos Tecnológico y Más Mágico
La realidad tal cual la conocemos hoy con su perfil globalizado, absolutamente visual e instantáneo en cuanto a cruce de información, se armó durante nada más que los últimos veinte años.
Pero antes de Internet, Smart Phones, What´s Up, Facebook y Twitter, había un mundo que funcionaba y en el cual sobrevivimos perfectamente desde nuestra niñez hasta estos días.
En 1997 las conexiones de Internet en casas de familia se establecían en su mayoría por cableado telefónico. Ni la conexión digital ni los enlaces Wi Fi eran de uso doméstico todavía. Recordarán el ruido que le quedaba al teléfono mientras la línea quedaba inhabilitada para llamar dado que estábamos conectados...
De hecho, si bien el origen del concepto de Internet se remonta a principio de la década de los sesentas, no fue hasta 1986 que la red tal cual la conocemos hoy empezó a tomar forma. Pensar que por ese entonces recién en la zona de Colegiales, Belgrano y Nuñez, lo que hoy conocemos como Cablevisión, empezaba a conformar el embrión de la televisión por cable.
Sesenta años atrás la televisión era para la gente lo que hoy es Internet para nosotros, poco más o menos. Y haciendo la salvedad que los avances tecnológicos son más rápidos y efectivos hoy que en aquel entonces.
Las primeras veces que aquí en Buenos Aires pudimos ver en directo algo que ocurría, al mismo tiempo, en otro lugar del mundo fue gracias a la lejana y querida conexión "vía satélite".
Esto significaba que una estación dotada de una gigantesca antena parabólica ubicada en la zona de Balcarce, Provincia de Buenos Aires (La Estación Receptora Intelsat 3) recibía las señales bajadas del satélite y EnTel, la empresa estatal que administraba las comunicaciones, se encargaba de habilitar las conexiones que permitían distribuir las imágenes. Así vimos la llegada del hombre a la luna, el primer transplante de corazón hecho por un médico cirujano y la pelea en la cual Ringo Bonavena casi se alza con un triunfo volteando a Cassius Clay.
La T.V. era el siguiente paso en la revolución tecnológica de los años cincuenta luego de treinta años de reinado del último avance similar: la radio.
Volviendo al punto desde donde inicié este recorrido histórico, nuestra niñez, entre mediados y fines de los sesentas, disfrutó del momento de apogeo de la nueva maravilla tecnológica que teníamos a disposición en la mayoría de las casas de clase media.
Basado en mis propios recuerdos y experiencias, y apoyado por archivos y material imprescindible como lo que aporta esta verdadera biblia del recuerdo que es el libro de Ulanovsky - Itkin y Sirvén, me propongo hacer una recorrida por estos cincuenta últimos años de la T.V. argentina.
Hacer una revisión tanto de los programas locales como extranjeros, que llenaban horas de programación y nos deleitaban a toda hora. También, y como punto más importante, contar cómo influyó ésto en nuestra vida diaria, que nos aportó y cómo antes de todo lo que hoy conocemos, la mal llamada "caja boba" era un complemento perfecto para nuestro entretenimiento, nuestros juegos y nuestro aprendizaje de chicos...
Algunas de las cosas que veíamos de chicos
"Caza Submarina" era mi programa más que favorito. De chico solo pensaba en convertirme en Mike Nelson. Era mi obsesión. Orgullosamente puedo decir hoy que en gran parte logre mi sueño de aquellos años...
"Bat Masterson" una de las tantas series del oeste que llenaban horas en la programación de los canales.
"Viaje al Fondo del Mar" otra de las series de cabecera debido a que también aquí los buzos eran grandes protagonistas
"El Santo", un icono de los sesentas y un protagonista con el que crecimos a lo largo de los siguientes cuarenta años
Las maravillosas marionetas de Gerry Anderson que evolucionaron con el correr del tiempo hasta convertirse en actores casi perfectos. Aquí "Supercar"
Aquí lo conocimos como "El Meteoro Submarino" cuando en realidad se llamaba "Stingray" en el original. Otra de las series que me rompieron la cabeza... Y solo tenía cuatro o cinco años.
Y en lo local... "Telecómicos"
"Los Campanelli" a falta de archivo de lo que veíamos los domingos, esta es una de las dos películas filmadas "El Veraneo de los Campanelli" Una joya de la época.
"Viendo a Biondi" aunque no se crea, estos personajes eran pare de cada familia argentina... Biondi, Marrone, Tato Bores, La Troupe de "La Tuerca", Pipo Mancera... Y muchos otros que iremos viendo desfilar.
(La Nota Contiene Spoilers Que Revelan Detalles de la Trama)
La pantalla es un telón negro impenetrable. Un par de segundos después comienza a escucharse un clickeo y guiones de un amarillo atardecer forman el número veinticuatro...
Así conocí a Jack Bauer entre las 3 y las 4 pm del tercer día en la vida de este agente de campo de la CTU, una oficina federal de anti terrorismo estadounidense con capacidades extraordinarias.
Arranqué con la serie cuando ya habían transcurrido las dos primeras horas de las veinticuatro que componían dicha temporada.
Esta serie cambió definitivamente la manera de ver y de contar una historia en televisión. Rompió códigos, por ejemplo: los personajes principales no mueren. Error. En "24", como en la vida, nadie tiene la supervivencia asegurada. De hecho su protagonista ha sido herido, torturado, golpeado, puesto en prisión, y hasta ha muerto y resucitado.
No dudó en matar, lastimar, herir y torturar a su vez a quien se interpuso en su paso o interfirió con el progreso de solución de cada crisis que le tocó afrontar.
"El fin justifica los medios" fue un tópico que estuvo en discusión de manera permanente a lo largo de toda la serie y por el cual no solo los fans discutieron: Bauer fue señalado por distintos sectores como un fascista descontrolado, un matón con placa que escudado detrás de la "seguridad nacional" hacía y deshacía a placer, sin respetar reglas ni derechos.
Los productores levantaron ese guante. El inicio de la temporada ocho lo encuentra enfrentando una interpelación ante representantes del congreso; el paso previo a un juicio que terminará indefectiblemente en condena y prisión.
La música de "24" es de lo mejor en bandas de sonido de series.
Aquí el tema principal de la serie "El Día Más Largo"
Uno de los puntos altos que recuerdo siempre de este tercer día, ocurrió en los últimos tramos de la temporada (episodio 18 para ser preciso), cuando se le ordenó matar al jefe regional de la CTU, Ryan Chapell. Fue una escena terrible.
El helicóptero llegó a un remoto paraje, una playa de maniobras ferroviarias. Bauer y Chapell se apearon y así transcurrieron los últimos minutos de la hora. En ésta espera, todos manteníamos la esperansa de la aparición de un francotirador, de un llamado de último momento o de algún otro recurso.
Chapell no podía morir. Chapell NO DEBÍA MORIR.
Pero el guión es implacable. Faltando nada para que el reloj marque el cambo de hora, Bauer acerca su arma al cráneo del director por detrás y suena un disparo seco, aturdidor.
El cuerpo de Chapell se desploma; y parte del alma de Bauer también.
El reloj para de contar y tuvimos que esperar una semana para ver como los secuaces de Saunders, el villano de turno, se llevaban el cuerpo para chequear la obediencia de Bauer.
No lo podíamos creer. Más allá de cualquier justificación, Bauer había asesinado a un inocente con todas las letras.
Ese fue el momento preciso en el que entendí que el final del personaje era la muerte inevitable.
Los guionistas lo evitaron todo lo posible. Pero creo que el día nueve que se inicia este lunes 5, no deja más salida que esa.
Si bien hasta ese punto la serie tuvo escenas violentas, ésta marcó un punto de inflexión.
Definitivamente, "24" había entrado en un estamento diferente respecto de cualquier otra serie puesta en el aire hasta ese momento... Y marcó el camino para que las que vinieron después. Tanto en USA como en UK.
"Luther", "The Tunnel", "Hannibal", "Homeland" son algunos ejemplos. Y hay muchos otros que se me escapan.
Lo que no se me escapa, es el entrañable derrotero que significa rememorar todo el camino que hice a través de la vida de Jack Bauer y su tortuosa historia.
La Tormentosa Vida de Mr. Bauer
Bauer nació con la escalera torcida, como decía un conocido mío.
Ya del arranque de su historia las cosas no venían bien barajadas. A una crisis con su mujer y los problemas de conducta de su hija adolescente, Jack le suma una relación extra matrimonial con una compañera que no era de lo más recomendable a nivel estabilidad emocional.
Con todo este cóctel, en las primeras veinticuatro horas compartidas veremos como pilotea una situación extrema: el Senador David Palmer es el primer candidato de color con posibilidades concretas de llegar a la Casa Blanca ("24" ha tenido varios puntos de coincidencia adelantándose a la realidad) y en el día en que las elecciones primarias se realizan, Bauer debe evitar que los mismos elementos que secuestran a su familia maten al Senador Palmer. El motivo: los hostiles buscan venganza por la responsabilidad que el agente y el político tienen sobre acciones encubiertas en Bosnia, años atrás.
Bauer soporta la desaparición de su hija, la violación de su mujer y la traición de su amante, que en el final de la historia asesina a su esposa, sumiéndolo en un estado alterado que determinaría su conducta para el resto del desarrollo de la serie.
Segunda temporada
Un año y medio después de todo esto un barbudo Jack Bauer, más parecido a un "homeless" que al agente que conocimos, espía a su hija desde lo lejos viendo como lleva su vida cuidando a un niño.
Los acontecimientos se aceleran y en menos de lo que suponemos el bueno de Jack vuelve al ruedo; esta vez corriendo contra reloj para evitar que un grupo de extrema derecha detone un artefacto nuclear en suelo americano, empujando así a USA a una guerra total con tres países de Medio Oriente a los cuales se los señala de manera equivocada.
Vuelven los viejos conocidos, entre los cuales esta Nina Meyers quien en la temporada anterior desaparece luego de asesinar a la mujer de Bauer. La tensión, a partir de esto, esta garantizada.
Y para comprobarlo, como si la vuelta de Nina no alcanzara, se reivindica el concepto de que en la serie nadie tiene continuidad comprada.
Nos emocionamos con el sacrificio de George Mason, condenado de antemano por la exposición radioactiva que lo afecta durante un procedimiento de campo.
David Palmer es presidente y de su mano conocemos a dos personajes que se tornarán queribles y fundamentales. Uno es el asesor Mike Novick, hombre de confianza que lucha codo a codo con el presidente y se banca lo que viene sin chistar y poniendo el cuerpo y el alma con tal de que Palmer no pierda un metro de terreno.
El otro es el agente del Servicio Secreto Aaron Pierce, fiel y abnegado hasta el final, más de una vez será la salvación tanto de Palmer como de Bauer. Silencioso, equilibrado, ubicado, tiene todas las cualidades del empleado ejemplar. No se lo ve, no se lo nota y cuando es necesario aparece con toda la fuerza para luego volver a las sombras hasta que se lo necesite de nuevo. Pierce sera uno de los pocos que quedará en el barco hasta el final... Ojalá lo pudieramos ver de nuevo en Londres esta temporada.
La tercera temporada...
...como dije, fue mi entrada a "24" y el acuerdo absoluto e instantáneo para con la serie. Tercera, cuarta y quinta fueron a mi juicio el apogeo y lo máximo que la saga dio a lo largo de las ocho temporadas que hemos visto. Sumadas a éstas aparece "24 - Redemption", el filme de transición que se vio entre la sexta y la séptima temporada.
Tres años después de que tuviera que evitar la entrada de USA en una guerra mundial, Bauer se halla de vuelta al frente de la CTU teniendo que lidiar con un problema no menor: su asignación a infiltrarse en un cartel mexicano lo condujo a la adicción a la heroína.
Luchando para librarse de esto, y en medio de la campaña de reelección del Presidente Palmer, Bauer se embarca en una verdadera montaña rusa de la mano de un narcotraficante que esta negociando la compra de un virus con el cual pretende infectar a la población norteamericana. El objetivo es pegarse al tipo hasta tanto se pueda obtener el arma biológica y neutralizarla. Lo que sigue es absolutamente infernal.
En veinticuatro horas Jack ve como hieren de muerte a Almeida, queda encerrado en una prisión federal, se fuga de una prisión de alta seguridad y entra y sale de contrabando en México haciendo malabares para que Ramón Salazar, el narco en cuestión, no dude de su lealtad. Todo en función de acercarse al esquivo virus al que trata de echarle mano.
Como si todo esto fuera poco, a sus espaldas Kim, su hija, y Chase, el agente que trabaja junto a él durante toda la crisis, vienen trayendo una relación sentimental desde hace un tiempo y eligen ese día para decírselo... ¿Algo más?
Sin lugar a dudas, esta temporada es el primero de los tres escalones más altos en los que "24" supo ubicarse en su mejor momento.
Entrando En La Segunda Etapa...
Año y medio después de librarse de la amenaza del virus cordellia y de la adicción a la heroína, Jack ya no esta expuesto al trabajo de campo en la CTU.
Erin Driscoll, la nueva directora de la unidad lo ha despedido tiempo atrás en desacuerdo con los métodos empleados en el devenir de su trabajo. Hay otros agentes a cargo del trabajo de campo y Jack se halla muy lejos de todo eso, para bien de su salud.
Ahora es parte del staff del Secretario de Estado James Heller, mantiene una relación estable con la hija de este, Audrey, quien también es su principal asesora y reparte su tiempo entre trabajo de oficina y su nueva relación.
La vida parece haberse congraciado con Bauer después de tanto sacrificio hecho por su país. Pero la calma dura poco.
Un alerta ante un ataque inminente se confunde por la diferencia horaria entre ambas costas en Estados Unidos. Para cuando se detecta este error, los acontecimientos ya están en curso y con vida propia. Al tiempo que un tren es descarrilado para robar un dispositivo, la comitiva del Secretario Heller es atacada y el funcionario y su hija son secuestrados por el mismo grupo que planea una serie de atentados en la zona de Los Ángeles y otros puntos seleccionados de los Estados Unidos.
Bauer vuelve sobre sus pasos y otra vez se ve envuelto en la vorágine de la acción para encontrar a su novia y a su padre. Más allá de eso, la serie de atentados sigue su curso y en consecuencia, el ritmo de los acontecimientos vuelve a tornarse infernal y no se detiene, ni siquiera al final de las veinticuatro horas clásicas de esta cuarta temporada.
El final de la misma es el verdadero cenit de toda la serie, el punto más alto y la situación insuperable que solo es emparejado por el cierre de la quinta temporada; una especie de "cerrar el círculo" que también determina el principio del fin de la serie.
Para cuando la Quinta Temporada inicia, las cosas para Jack Bauer no son lo que se dice fáciles.
Lo que tuvo que sacrificar en el curso de la crisis anterior determinó el principio del fin para él. Cercado por las decisiones que tomó y por las consecuencias, tomó la única salida posible antes que la cárcel o el suicidio. Ayudado por sus colegas más cercanos y contando con la complicidad del propio presidente Palmer, Jack fragua su propia muerte y desaparece sin dejar un solo rastro tras él.
Así transcurren los siguientes dieciocho meses. Jack Bauer esta muerto para el mundo, incluida Audrey, con quien pensaba establecerse durante la temporada anterior. Ahora, el hombre que salvó del desastre a su país en varias ocasiones en el pasado, pasa sus días como obrero trabajando en un campo petrolero y mantiene una relación con una mujer madura, madre de un adolescente, en algún lugar del norte de California.
Y todo vuelve a empezar. Y cada vez es de peor manera. Aquellos que dieron todo por la seguridad de su nación y su gente parecen condenados a sufrir el peor de los finales.
Bauer es arrancado de su exilio cuando el ex presidente Palmer es asesinado. Casi al mismo tiempo, Tony y Michele caen tras una explosión. Ahora la amenaza es directamente contra la cúpula del poder norteamericano. Y en este caso, el enemigo está adentro.
Otra vez las peripecias que debe sortear Jack son innombrables y, como se sospecha durante toda la trama, el final no puede ser bueno. Y no lo es.
Casi que esperamos que en cualquier momento, haciendo honor al axioma de la serie "Nadie tiene la vida asegurada...", Jack quede tirado en el suelo con el cuello desgarrado de un disparo y todo se termine definitivamente.
Pero no será nada tan fácil como la muerte para que Jack Bauer se libere de su destino. Acorde a lo visto hasta aquí, uno solo puede esperar más sufrimiento. Y del peor.
Cuando solo faltan cinco minutos para que todo termine, aquellos de quienes nadie se acuerda salen de las sombras y se hacen de Jack.
La memoria es virtud de los pueblos pacientes y Bauer termina la quinta temporada en la bodega de un buque camino a China, consecuencia de los hechos que lo llevaron a tomar la terrible decisión al final de la temporada tres.
Otro momento enorme, alto, inesperado de la serie que cambió la forma de hacer series en la televisión mundial.
Día Seis - Triste y Solitario Final...
Jack Bauer disfrutó de la hospitalidad de las cárceles chinas durante veinte meses. Los chinos se cobraron con creces la incursión a su Embajada, en la que secuestró a un diplomático en aras de encontrar a Marwan, en el final de la tercera temporada.
En el comienzo del sexto día, un hombre barbado, mudo y cruzado por terribles cicatrices en su cuerpo, baja de un transporte militar y es recibido por el personal que dirige la CTU en la actualidad.
Después de aquí, no hay mucho para contar. Lo cierto es que esperé este nuevo inicio con la misma ansiedad que esperé la cuarta y la quinta temporada. Y no me sentí defraudado para nada.
Pero la temporada seis me sorprendió. Tal vez porque ya lo mejor para mí había pasado, tal vez porque ya la sorpresa no era la misma o porque las situaciones se repetían, los personajes no tenían la profundidad ni las facetas de los anteriores.
Algo de todo lo que fui viendo en el Día Seis no me atrapó y de a poco me aleje.
Me sentí decepcionado en su momento. Tal vez ahora que retomamos desde otro lugar haga la prueba de volver sobre el Día Seis y verlo completo.
Mientras tanto, ni "24 - Redemption" ni las Temporadas Siete u Ocho volvieron a captarme como lo hicieron otras series. Sobre "24 - Live Another Day" tengo mis reservas.
Habiendo pasado por el tamiz en este tiempo series como "Homeland" (gran parte del equipo técnico y creativo de "24" es responsable de esta serie) "The Unit", "Strikeback", "Person of Interest" o "Sherlock" primera y segunda temporada inclusive, ¿Qué pondrá en juego la dupla Cochrane-Surnow para hacernos olvidar todo lo expuesto hasta hoy y volver a creer en Jack Bauer?
¿Será esta la excusa para animarse a darle a Jack el cierre definitivo de su carrera? Se imaginan cual es ¿verdad?
A estas alturas, después de haber pasado por todo, haber desaparecido dos veces, haber eludido a la justicia dos veces sin ir a la cárcel y reaparecer a riesgo de estar entre los diez más buscados por el FBI, a Jack lo único que le queda es morir con dignidad.
No se; si los creadores de la serie quieren dejar alto el estandarte no hay otra opción que darle al bueno de Jack una salida acorde a los servicios que brindó al país.
No obstante esto prometo ver "24 - Live Another Day" y regresar aquí para hacer mi crítica.
Los buenos viejos momentos que Jack me hizo pasar lo merece...
"Oblivion" fue un filme que me gustó de sobre manera y al cual le dediqué una nota anterior bastante extensa, tanto por su guión como por sus efectos especiales.
Lo primero me pareció de lo más original y bien tratado mientas que lo segundo fue de una factura impecable.
Ahora, en función de complementar aquello, he hallado en You Tube más material para compartir sobre la película...