viernes, 30 de noviembre de 2012

Un Tal Sherlock Holmes...




Sherlock Holmes... La primer referencia a este nombre se la debo a mi amigo de la infancia, Carlos Horacio Surra. Por aquellos tempranos años (1974 para ser exactos y con once años a cuestas ambos) Carlos era absoluto fanático de dos autores de antología: Sir Arthur Conan Doyle y Agatha Christie; por lo tanto, Sherlock Holmes y Hercules Poirot eran más nombrados por él que cualquier miembro de su familia.
La última referencia al nombre, la tuve a través de una critica por demás aliciente de una versión actualizada en formato de serial que la T.V. británica estaba poniendo al aire en la actualidad. Así que voy a introducirme en el mundo fascinante de Sherlock Holmes y sus peripecias; primero sobrevolaremos la serie, en sus dos temporadas que lleva hasta ahora. Después me ocuparé en el detalle de sus responsables técnicos, directores, productores, creadores, actores, guión, música y montaje. Créanme: Vale La Pena, como lo leen, con mayúsculas.
Y por último, trataremos de escarbar en la red a ver que encontramos de cara a la tercer temporada que se espera, con mucha pena, no antes del otoño de 2013... En Europa. Es decir que en las tierras del Río de La Plata, eso significa primavera del año próximo. Septiembre. Mucho tiempo para fanáticos. Pero trataremos de sobrellevarlo lo mejor posible aportando los datos que se puedan.


La serie.

Lo primero que encontramos al asomarnos a "Sherlock" es una interesante forma de presentación. Sus temporadas hasta el momento son dos, cada una consta de tres episodios o capítulos. La duración aproximada de cada uno, es de hora y media. Lo cual la hace especial para sentarse a verla de corrido, teniendo ambas grabadas en DVD. Posibilidad que nos brinda Internet...
El proyecto comienza con Mark Gatiss y Steven Moffat como los creadores que proponen contemporizar al personaje de Conan Doyle trayendolo desde la Londres victoriana de fines de Siglo XIX a la Londres actual, hipertecnológica, deslumbrante en lo visual y a la vez seductora y misteriosa tanto como en su versión anterior; la literaria. Los devotos de Doyle me dirán si podría haber existido Holmes en otro lugar del mundo que no fuera Londres. Lo dudo.
Lo inteligente de este traspaso temporal. es que respeta cada elemento de la fórmula original, De tal forma, no solo Holmes y su compañero y amigo, el Dr. Watson, son traídos desde lejos a esta versión moderna, sino que también están allí Irene Adler, Mycroft Holmes, el hermano mayor de Sherlock y como no podía ser de otra forma, el complejo James Moriarty.

El genial Moriarty del actor Andrew Scott, una composición que llegarán a odiar...


LA Mujer, Irene Adler en la piel de la bellísima Lara Pulver. Un desafío supremo para el buen Sherlock  ¿No lo creen?
¿Que les parece esto? ¿Siguen pensando que Sherlock se mantendrá frío e inconmovible?

Aquí la primer sorpresa con la que me encuentro. El privilegio de ser uno de los creadores de la serie, le otorgó el beneficio a Mark Gatiss de hacerse de un papel central en el reparto: Mycroft Holmes.
El hermano mayor de Holmes es personificado por uno de los dos responsables de la serie, quien además se  reservó el placer de escribir la mayoría de los episodios. Pertenecer tiene sus privilegios dicen por ahí; si no lo creen preguntenle a Mark...

Mark Gatiss, co creador de la serie y uno de los personajes centrales de la historia:
Mycroft Holmes, hermano mayor de Sherlock, nada menos.

En la escencia, los seis capítulos que vieron la luz nos muestran a un Sherlock bastante juvenil (aunque no se podría precisar con exactitud su edad) quien actúa como una especie de asesor anónimo de la policía londinense, sobre todo cuando un caso se torna intrincado y complejo. Ya en el inicio, Holmes conoce a Watson, quien en rigor de verdad comienza como el principal actor de esta trama, ya que es sobre él mismo en quien recae el foco del director para empezar a narrar la historia.
El doctor John Watson es un soldado del ejercito de Su Majestad que queda licenciado del servicio después de ser herido en combate. Su retorno a la vida civil, como en la mayoría de los casos, no es lo que se diría benévolo. Pesadillas atormentan sus sueños, imágenes y recuerdos marcan su psíquis y un extremo sentimiento de desubicación no permite que logre encontrar su lugar. Para colmo de males su situación financiera no es la mejor, entonces un encuentro casual lo pone a las puertas de Holmes.
De ahí a instalarse en el histórico 221 B de la Calle Baker hay solo un paso. Era obvio que aunque se mudara de época, Holmes no se mudaría de barrio. Menos de dirección postal.
El discurrir de los episodios y sus tramas no se alejarán de los relatos de Conan Doyle y por sus actos y diálogos nos iremos enterando de a poco cómo es y cómo funciona el mundo de Sherlock Holmes y cómo es y funciona el otro mundo, el de los demás mortales; de quien se preocupa en diferenciarse de manera permanente.

Benedict Cumberbacht, "Sherlock Holmes", no se dejen engañar por la imagen.
Vayan directo a la serie y luego vuelvan y opinen.

El Holmes que compone Benedict Cumberbacht es preciso, frío y altanero, pero maneja un humor y un sarcasmo que lo hacen ver simpático y, en algún punto, vulnerable. Es que nos preguntamos a cada paso de la historia dónde quedaría este hombre si la lógica y el coeficiente intelectual quedaran neutralizados por una ráfaga de sentimiento e imprevisibilidad. Pues bien, si quieren saberlo, vean la serie.
Watson, en la piel de Martin Freeman, es correcto, ubicado, justo en sus apreciaciones y en sus intervenciones. Pareciera el balance humano que a Holmes le falta. Y téngase en cuenta que escribo lo expuesto aquí sin tener un solo paso por alguna de las páginas escritas por Conan Doyle.
Jamás leí un libro de Sherlock Holmes y mi primer aproximación al personaje viene de mi encuentro con la serie. Por ello, me comprometo en sucesivas entregas (así como lo he hecho con otro personaje histórico de la literatura y el cine. Ver aquí) a investigar la obra de Sir Arthur y cotejarla con su versión televisiva, que dicho sea de paso, es tenida en muy buen concepto por la crítica y el público.
Las demás presentaciones memorables (el tiempo me dará la razón o me marcará el camino del olvido) son las que juegan los actores que interpretan a Irene Adler y al maniático James Moriarty. De verdad ambos merecen un capítulo aparte.

Martin Freeman es el Dr. John Watson


El juego está abierto. 
Ahora me propongo indagar por parte este perfecto rompecabezas que la BBC nos presenta mientras esperamos la tercer temporada. Mientras tanto, recomiendo que quien todavía no la haya visto, se ponga en campaña para conseguir la serie, se siente a disfrutarla y luego vuelva aquí a volcar sus impresiones.
Habrá más Sherlock en este humilde sitio, en los meses siguientes para acompañar la espera de los fanáticos.
Estatua de Sherlock Holmes, según Conan Doyle,
que se ubíca en Edimburgo, ciudad de nacimiento del  escritor