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sábado, 16 de julio de 2016

"Dr. No" (1962) - Un Fresco Éxito de 54 Años de Edad







Detalles y Secretos del Primer Filme Bond


Para concretar la primera aparición de James Bond en la pantalla grande, los productores Harry Saltzman y Albert R. Broccoli fundaron la productora EON, nombre muy significativo para el emprendimiento cuyo significado viene de tomar las iniciales de "Everything Or Nothing", "Todo o Nada" en su traducción, y que hacía referencia a la situación en la cual se embarcaban arriesgando todo lo que tenían en ese momento, pensando que la apuesta sería todo un éxito... o todo un fracaso.

Distintas propuestas de afiches con los que se promocionaría
el filme alrededor del mundo


"Dr. No" se produjo invirtiendo una fortuna de aquellos años o una bicoca de éstos, según se lo vea: solamente un millón de dólares; teniendo en cuenta que hoy día se invierte mucho más en un capítulo de una serie de T.V. y contando los beneficios que reportó y reporta aún hoy, podemos concluir a la distancia que la inversión fue una verdadera ganga, pero en aquel entonces sonaba más a un disparo cerca de la cabeza...
Es el único filme Bond que no contó con los gadgets que usualmente veríamos después a lo largo de toda la serie. Su fortaleza radicaba simplemente en un buen guión, muy actual para la época, personajes bien definidos, buenas actuaciones y el protagonismo franco y directo del actor elegido por los productores y, en principio, resistido de mala forma por el propio padre literario del personaje, el novelista Ian Fleming.
Sean Connery, el elegido a expensas y recomendación exclusiva de la mujer de Broccoli, Dana, le dio al personaje una justa representación. Combinó todo lo oscuro que se pudo de lo que los libros citaban, con la elegancia, el porte y la seguridad que el actor escoces pudo aportarle.
A diferencia de como lo vimos los espectadores en pantalla, elegante, seguro, fino y de exquisitos modales, para Fleming Connery era la personificación de todo lo hosco, burdo, desgraciado y brutal que se podía conseguir solo con tomar a un ex competidor de Mr. Universo y tratar de convertirlo en actor.
Pero contrariamente a las primeras impresiones que produjo, Connery terminó aportando lo necesario y mucho más para seducir a las audiencias de buena parte del mundo que, conociendo al personaje a través los libros, tenían una imagen mental suya muy bien definida.
Una curiosa imagen en la que están juntos los cuatro responsables del éxito:
Saltzman, Connery, Fleming y Broccoli, durante la planificación
de uno de los primeros Filmes Bond
Esto se combinó a la perfección con una excelente edición, la elección de locaciones exóticas y un ritmo narrativo sostenido que mantenía un climax constante, haciendo que la audiencia esperara expectante el cierre de cada situación presentada.
La filmación se llevó a cabo en Inglaterra, en los estudios Pinewood que se convertirían en la base oficial de la producción, y en Jamaica para los exteriores.
El cambio de escenario cada pocos minutos fue una novedad para la época  Una jugada inteligente incluida por el director, los productores y el editor; de esta forma, los primeros minutos del filme nos llevan al sol y la frescura de Kingston, Jamaica, para luego trasladarnos al centro de comunicaciones del Servicio Secreto en Londres y poco después entrar al casino donde James Bond mata el aburrimiento jugando cartas.
Sentados alrededor de la mesa, un grupo de asistentes está en pleno desarrollo del juego. Bond no es mostrado de arranque y el espectador, a priori, no sabe con que se va a encontrar. En una mano que se juega, una dama arriesga contra alguien al otro lado de la mesa (que le da la espalda a la cámara) y pierde ante el murmullo del público que observa expectante.

Connery está a punto de acuñar la frase más famosa de la historia del cine.
La mujer, una morocha madura y sumamente atractiva, felicita a su contrincante y hace un comentario elogioso terminando con un preciso "Mr..." que queda suspendido en el aire para que el hombre se presente. Luego de unos segundos de suspenso, Sean Connery se hace cargo y completa la frase acuñando la que sería a futuro la frase más famosa de toda la historia del cine mundial, el ya clásico y consagrado "Bond, ... James Bond".

Sylvia Trench, la contrincante de Bond al otro lado de la mesa. La actriz es Eunice Grayson, a quien vemos
bajo estas líneas en dos momentos de su carrera. En 1962, en el filme. y en años recientes con motivo de
la presentación de un libro sobre "Chicas Bond"


Al correr de los años terminaremos descubriendo que es uno de los filmes más violentos de toda la saga y de los más realistas filmados. En rigor de verdad, si se lo analiza hoy día, hasta cuesta reconocerlo como filme Bond comparándolo con el esquema, más o menos fijo, que impuso un molde a los que vinieron después.
Tal vez el mejor acierto de los guionistas radicó en el hecho de apoyarse directo en las aristas de la época y sus momentos más relevantes y modificando lo menos posible la historia original volcada en el libro escrito por Ian Fleming.
Dos momentos de Bond con Miss Taro
La despiadada carrera espacial entre EEUU y URSS, los resabios dejados aún por la Segunda Guerra Mundial, el peligro que significaba la carrera armamentista para la paz mundial y la rudeza del proceder de  Bond a la hora de ajustar cuentas con sus adversarios, fueron los puntos altos que la historia propuso a la audiencia. Haciendo además referencia de una forma tangencial a que la sórdida lucha que libraban los agentes de uno y otro bando no tenía nada de romántico ni glamoroso, como antaño se quería hacer ver.

Si no, basta con ver la secuencia en la que 007 espera al Dr. Dent, luego de despachar a la Srta. Taro.
Bond lo asesina a sangre fría rematandolo de un disparo en la espalda estando ya tendido en el suelo. Luego retira el silenciador del arma soplándole el humo residual antes de guardarlo e irse del lugar tranquilamente.
Toda esta secuencia se juega en silencio, sin música de fondo, y cuando Bond se va, la imagen funde a negro con total suavidad. Una pequeña joya de la dirección.



Bond se encarga del Dr. Dent en una muestra de fría brutalidad homicida

Esa escena captura la esencia del personaje que delineó Fleming y el director Terence Young se encargó de reafirmarlo de forma específica "Bond es un ejecutor (forma delicada de referirse a un asesino oficial) que cumple órdenes; no debemos olvidar eso"
Lamentablemente después de ésto, y con la intención de suavizar las historias para que deriven a un concepto más abarcativo en cuanto al entretenimiento, éstas características de realidad fueron reemplazadas gradualmente por otras fantasiosas que en muchos casos rozaron lo ridículo haciéndole perder seriedad al personaje y a la propuesta general. En particular, a partir de las protagonizadas por Roger Moore, luego de un primer fallido intento por reemplazar a Connery con Lazemby, cuando se decidió que Bond sería para toda la familia...


Ursula Andress, la primera Chica Bond de la historia.

Hablemos de Guión

Nunca los guiones de los filmes se adaptaron a la línea que Fleming planteara en sus libros. El punto principal era que estas historias habían sido escritas en otros tiempos, con otros códigos y otra realidad de entorno muy diferente al momento en que se realizaron cada uno de los filmes.
Las novelas de Fleming quedarían fijadas a la década de los años cincuenta. Los filmes atravesarían cinco largas décadas, tiempo durante el cual el mundo y la vida diaria cambiarían de manera vertiginosa año tras año.
Si bien entre la edición original de "Casino Royale", primera novela de las escritas, y el estreno de "Dr. No" pasaron solo diez años, los cambios aplicados a la realidad mundana eran varios y notables. Ni que hablar de lo que ocurriría en los diez o veinte años posteriores; las distancias entre literatura y cinematografía se ampliarían de manera desproporcionada.


El temible y misterioso Dr. Julis No





La base literaria de "Dr. No" fue respetada todo lo que se pudo, pero en un punto los productores debieron ajustarse a las necesidades del espectáculo cinematográfico.
Algunos personajes fueron modificados, otros creados para el filme sin siquiera aparecer en el libro. 
Por ejemplo, el personaje de Felix Leiter, el agente de la CIA que colabora con Bond a lo largo de varias aventuras, aparece en el filme pero no justamente en ésta novela.


Otra escena que se convertiría en clásico: M da instrucciones a Bond sobre su próxima misión.
Aquí, al inicio de "Dr. No" M le reclama cambiar su pistola Beretta 25 por una más efectiva
Walther PPK 7.65, que Bond se resiste a abandonar...



A la vez, y en lo que refiere a enemigos, los productores han tratado de que el foco de los males que Bond persigue se desplace de las organizaciones imaginativas que Fleming cita en sus libros a otros más ajustados a la realidad. Principalmente poniendo el ojo en la amenaza comunista de la Unión Soviética y sus satélites.
En función de ésto, y a diferencia de los planteos que siguen las novelas, en los filmes y a través de los guiones se crea una matriz que será marca registrada a lo largo del resto de la saga: una fórmula que respeta varios actos estructurados de idéntica manera y que acaba invariablemente en territorio villano, donde se expondrá a toda orquesta y en el mejor set de los usados a lo largo de todo el filme el final grandilocuente.

Sea en el laboratorio del Dr. No, en el volcán de Blofeld, en el super tanque flotante de Stromberg o en la estación espacial de Hugo Drax, los finales de los filmes Bond siempre se destacaron por ser el punto más alto, el climax de la historia.
Cada cita de cine con un nuevo título, era un desafío para ver con que se superaban respecto al anterior. Y como en "Dr. No" no había anterior, había que sentar precedente.




El arma que acompañaría a Bond durante los siguientes 20 años.
La Walther PPK 7.65 de la firma alemana.
Otro clásico Bond. 
Y se estructuró uno de muy buena altura.
El laboratorio desde el cual se interceptaban los cohetes lanzados desde Cabo Cañaveral, se hallaba oculto en una isla utilizada por las aves para anidar y reproducirse. Lo que abundaba en ella era el guano, la defecación de los animales.
Nada mejor para mantener alejados a los curiosos. Pero por si eso no fuera suficiente, los nativos alimentaban la historia de un dragón que lanzaba fuego y custodiaba la isla contra curiosos. De hecho varios habían desaparecido y a otros se los hallaría calcinados para reforzar la historia.
Bond descifra el misterio, por supuesto. Pero hasta tanto esto, tiene oportunidad de conocer las entrañas de la isla donde el malvado Dr. Julius No vive como un rey disfrutando de lujos y comodidades mientras ejecuta maldades y roba cohetes para los rusos.

Alejándonos de Jamaica...

"Dr. No" es solo el puntapié inicial de una larga lista de éxitos de taquilla que llega hasta nuestros días con el último título estrenado hace ya un tiempo: "Spectre"
Luego de "Dr. No", Bond deja atrás las cálidas aguas que rodean Jamaica para dirigirse a Turquía en su siguiente aventura cinematográfica.
Tal vez sea "Desde Rusia Con Amor" la historia que más puntos en común comparta entre guión y novela. De hecho, los productores potencian el espectáculo en la segunda entrega a partir del éxito obtenido en la primera.
Los temores del "Todo o Nada" del inicio se disipan por completo.
En el horizonte se vislumbra un futuro prometedor, tanto para 007 como para los encargados de armar una película cada año o dos.
Uno de esos fines de semana que el cable no ofrece nada mejor para ver (casi siempre), es una buena idea volver atrás en el tiempo y disfrutar de cada filme Bond recordando los tiempos en que no existían computadoras y todo el trabajo se hacía de manera artesanal, gracias al esfuerzo y dedicación de verdaderos ejércitos de técnicos y operarios que creaban la fantasía a mano...


martes, 12 de julio de 2016

Miss Moneypenny, La Secretaria Deseada.


La belleza en todo su esplendor.
Los años no pasan para Lois, y si lo hacen
es para ponerla mejor.

Los inicios con Sean Connery,
 juventud y belleza por ambas partes.
 Una combinación básica que
 se mantendría por años.
Personificado en las primeras 14 películas por la actriz canadiense Lois Maxwell y luego por Caroline Bliss y Samantha Bond en otras cintas,  la eficiente secretaria privada de M fue el único personaje secundario presente en todos los filmes Bond hasta "Casino Royale".
Maxwell le prestó el cuerpo a lo largo de 23 años ininterrumpidos, desde "Dr. No" hasta "A View To A Kill". En cambio que M no estuvo en "For Your Eyes Only" y Q no lo hizo en "Live And Let Die".

Aunque nunca hasta ahora fue aclarado como se debe, Fleming en sus novelas deja entrever que en los anales de la relación de trabajo entre Bond y Moneypenny algo ocurrió que determinó el curso de lo que vendría después: un eterno e histérico flirtreo que nunca superó la etapa de insinuación sexual sin concreción. Hubo que esperar a "Skyfall" para echar un poco de luz sobre el tema.
Lo cierto es que, sea lo que fuere que haya ocurrido, la tensión erótica entre los dos personajes siempre existió y marcó un hito en cada encuentro que protagonizaron.

Tramo final para la composición de un personaje
histórico.




El cambio de roles llegó con "The Living Dayligths" en 1987 cuando Maxwell, nacida en febrero de 1927, contaba con 60 años.
Allí y por solo dos filmes, la posta pasa a manos de Caroline Bliss, una rubia bonita que prometía pero que no llegó a tener oportunidad de copar la parada, dado que luego de "Licence To Kill" el paréntesis que se dio hasta llegar a "Goldeneye" en 1995 la dejó olvidada.
Caroline Bliss en "The Living Dayligths" junto a Timothy Dalton

Fotografía dedicada de Caroline Bliss




En esa oportunidad fue convocada Samantha Bond, quien sí supo llenar el vacío dejado por Maxwell y refrescar al personaje y jugando sutiles pasos de comedia y poniendo dramatismo cuando era necesario; ambos cambio de roles por demás interesantes durante el período que tuvo a Brosnan a la cabeza de las producciones.

Uno de los más sobresalientes se da en los primeros tramos de "The World Is Not Enough". 
007 llega desde el país vasco después de un escape a tono con un presente singular para Moneypenny.
En ocasión de la reunión con el banquero suizo, Bond tiene la oportunidad de conocer a "La Chica de los Cigarros" (María Grazia Cuccinotta) quien le ofrece un cigarro guardado en un estuche de metal a modo de atención.
Al arribar a la oficina de M, Moneypenny lo interroga acerca de si había tenido la deferencia de traerle algún regalo del extranjero, a lo cual Bond responde de manera afirmativa y la chica se interesa con falso y exagerado interés por saber que es.
Pierce y Samantha juegan la escena del cigarro en estas dos fotografías
"¿Una caja de chocolates? ¿Un anillo de compromiso, tal vez?..." pregunta sabiendo que se encontrará con una sorpresa no agradable.
Sin decir palabra, Bond apoya erecto sobre el escritorio, el cilindro de metal que contiene el cigarro.
Moneypenny le dedica una mirada al objeto y después a Bond diciéndole sensual...
"Se exactamente donde colocarlo"  acto seguido, lo encesta con precisión en el cubo de residuos junto a su escritorio.

Bond, desilusionado y haciendo clara alusión al archiconocido asunto del presidnte Clinton con la Lewinsky, le responde resignado "Moneypenny... La historia de nuestra vida... Cerca, pero sin cigarro"






Arriba y abajo, dos imágenes de una Louis Maxwell
sumamente osada y poco conocidas para la época 



domingo, 22 de noviembre de 2015

Hemos Leído... "On Her Majesty Secret Service" - Ian Fleming (1962)



"Al Servicio Secreto de Su Majestad" es la segunda parte de lo que podemos denominar "La Trilogía Blofeld", según narra Ian Fleming en la historia de Bond a través de los libros de la saga.
No se trata solo de la novela más larga de la serie, también es la historia más destacada en proporciones épicas, en la cual empezamos a entender que la vida de James Bond está tomando un giro drástico; un cambio profundo y brutal que no augura buenos nuevos tiempos...


Misión Blofeld


Desde el inicio, ese brusco cambio de rumbo en la vida de James Bond se revela como inevitable, dramático, un cambio definitivo que re definirá al personaje y su futuro, casi podríamos decir su final. Pre anunciado paso a paso en los últimos libros que irán viendo la luz.

La novela abra con una situación insólita. Por primera vez desde Vesper Lynn en "Casino Royale", Bond sucumbe a los encantos reales de una mujer y se enamora verdaderamente de ella. A la vez, luego de mucho meditar, Bond comienza a dar forma certera en su mente a la renuncia al Servicio Secreto.
Dos hechos imprevistos e inesperados por donde se los mire, a la luz de lo que hasta aquí conocemos de la intimidad y la psicología de 007.
Dentro de lo conocido, no puede imaginarse un mejor punto de inicio para una historia como ésta, siendo el momento de los últimos capítulos...

Desde que ha sido comisionado a rastrear a Blofeld, concluída la "Operación Trueno", Bond ha recorrido gran parte de Europa y los Estados Unidos durante el último año sin ningún éxito en dar con el paradero del líder de SPECTRE.
De hecho, durante ese tiempo, ha recalado en el lejano paraje donde ocurrieron los hechos narrados en "The Spy Who Loved Me" (Ver aquí).
En "On Her Majesty Secret Service", como en el anterior caso de "Thunderball", hay dos historias aparentemente inconexas que tocan la cotideaneidad de Bond y que promediando el libro van a fundirse en una sola trama para desembocar en un final trágico e impensado hasta aquí, en la vida de 007.

Bond se halla al final de un breve descanso en el norte de Francia cuando conoce a la Condesa Tracy di Vicenzo en circunstancias por demás especiales.
Al mismo tiempo, el hastío del tiempo malgastado en buscar vanamente a Blofeld lo empuja a tomar una decisión radical respecto a su vida: renunciar al Servicio, convencido de que su momento ya pasó y planteándose buscar de aquí en más un futuro más promisorio.
Ésta y la anterior cubierta, dos de las que
mejor resumen el eje de la historia.
La aparición de la joven no hace más que certificar que está en el camino correcto.
Tracy es la hija de Marc-Ange Draco, el Jefe de la Unión Corza, el equivalente francés de la Mafia Italiana, y Bond la conoce en momentos en que es abordada por dos sujetos, cuando él mismo ya había decidido presentarse para probar una oportunidad de acercamiento.
Sin quererlo se ve involucrado en una situación que lo pone frente al capo criminal, padre de la muchacha.
Éste pone a Bond al tanto de la situación. Tracy viene de una temporada traumática, consecuencia de una serie de infortunios encadenados que la dejaron al borde de la inestabilidad psicológica.
Un matrimonio malogrado y la muerte de su hija de pocos meses la empujaron a escapar por Europa, despilfarrando su dinero, echándose en brazos de hombres inescrupulosos y desgastando su ya agotada mente.
Draco sorprende a Bond ofreciéndole dinero para estar cerca de su hija y velar por ella. A pesar del interés genuino que tiene en la joven, 007 rechaza de plano la proposición por considerarla deshonesta y vergonzosa, lo cual convence aún más a Draco de que él es el hombre que Tracy necesita a su lado para salir de la depresión en la que se halla sumida.
A pesar del desencuentro con el padre, Bond debe aceptar haber quedado prendido de la personalidad frontal y avasalladora de la joven y, por fuera de lo que su padre pueda pensar, se permite establecer una relación franca y abierta con ella, superando los viejos temores de la experiencia Vesper.
La vida parece sonreírle después de todo.

Pero cuando todo parece encaminarse por un determinado sendero, desde Londres surge un inesperado llamado que, como siempre ocurre, alterará el plan original. El MI6 tiene en manos una insólita alerta sobre la aparición de Blofeld que determina el precipitado regreso de Bond al Cuartel General para ser instruido al respecto.
El célebre College of Arms, la más importante autoridad sobre heráldica que existe en Europa, ha dado aviso al Servicio Exterior Diplomático Británico de la aparición de una solicitud de reconocimiento de título nobiliario que firma un tal Ernst Stavro Blofeld, supuesto Conde de Blueville reclamando se le certifique el título.
El MI6 toma cartas en el asunto de inmediato y se comisiona a Bond para montar una operación, con el apoyo del Colleg of Arms, destinada a poner a 007 ante la presencia del buscado y escurridizo director de SPECTRE.


Bond toma la identidad de Sir Hilary Bray, un destacado experto en heráldica del instituto, y va al encuentro de Blofeld quien dirige un centro de tratamiento de alergias ubicado en la cumbre de un pico en los Alpes Suizos.
Allí encuentra que el hombre que busca atrapar lidera un instituto dirigido con mano de hierro por una implacable asistente, la señorita Irma Bunt, y que alberga a un grupo de atractivas jóvenes provenientes de distintas partes de la Gran Bretaña, y todas pertenecientes a buenas familias relacionadas con distintas industrias de alimentos y producción agrícola ganadera.
Éstas jóvenes están siendo tratadas por el propio Blofeld, quien aplica sobre ellas un tratamiento orientado a lograr que superen fobias y alergias que les impiden participar en los negocios familiares.

Durante su estadía en el Piz Gloria, Bond reparte su tiempo entre representar el papel asignado y descubrir cuales son las verdaderas intenciones de Blofeld, al tiempo que arma un plan que orientado a sacarlo de allí pudiendo echarle el guante adecuadamente para detenerlo y llevarlo a Londres como prisionero.
Pero lentamente las complicaciones se iran acumulando cuando se empieza a sospechar de él, y no tendrá más alternativa que el de la huida para conservarse vivo; no sin antes descubrir el verdadero motivo del trabajo de Blofeld en ese lugar: condicionar por hipnosis a cada una de las muchachas para transportar y liberar en Gran Bretaña agentes bacteriológicos que infectaran los recursos agrícolo ganaderos y llevaran a su economía a la quiebra.
A partir de eso, un largo y peligroso proceso de escape se pone en marcha y llega a buen fin, solo después de innumerables peripecias que hacen de ésta novela una de las más atractivas en cuanto a escenas de acción se refiere.
Durante la fuga, Bond se encuentra ayudado de sorpresa por la mismísima Tracy, a quien encuentra de casualidad en la villa ubicada al pie de la montaña de la que viene escapando.
La chica será quien definitivamente lo aleje de los secuaces de Blofeld, cuando están a punto de cumplir la sentencia de muerte decretada por Blofeld.



Triste y Solitario Final...


Bond toma el hecho de haber salido ileso de esa situación como un presagio. El convencimiento definitivo de que su carrera llegó a su fin. Es hora de tomar decisiones que lo lleven por nuevos caminos, más prometedores y hacia otros rumbos.
En un momento de inspiración, cuando su vínculo con Tracy esta en un punto álgido, Bond le propone matrimonio y la joven, entre emocionada y sorprendida, acepta emocionada sintiendo recuperar la felicidad perdida.

Los hechos determinan que no hay vuelta atrás, y así lo entiende M cuando Bond le comunica la novedad. Pero como último pacto de caballeros, el jefe del Servicio Secreto libera a Bond definitivamente luego de que éste acepte ponerle punto final a Blofeld y a su refugio en las montañas.
Bond acepta porque cree tener un as en la manga.
Para llevar a cabo la misión que le encomiendan, decide pedir ayuda a su futuro suegro para tomar el Piz Gloria por asalto accediendo a la cumbre por helicópteros. Draco accede alentado por la perspectiva de cuidar personalmente del futuro esposo de su hija y así encaran juntos el desafío de terminar con Blofeld y sus planes.
El asalto es un éxito y los planes de enviar a las muchachas como emisarios de muerte se abortan, pero en un descuido lo que no puede evitarse es la fuga de Blofeld, quien secundado por su secretaria desaparece de escena poco antes del final del asalto.

Lo que resta, es cumplir compromisos... En las instalaciones diplomáticas del gobierno británico en Austria, Bond contrae matrimonio con Tracy teniendo al mismísimo M y a Monypenny como testigos de boda.
Todo se cierra en torno a las nupcias de la feliz pareja y su posterior salida con rumbo a la consecuente luna de miel. Bond y Tracy abordan el conocido Bentley y se alejan por caminos que los llevarán recorriendo paisajes alpinos a una vida distinta, a un nuevo comienzo para los dos.
Pero, como lo anticipaba el inicio problemático de la historia, todo cambia en un segundo cuando el flamante matrimonio recorre, desentendido de lo que ocurre a su alrededor,  un tramo particularmente bello del paisaje.
El Bentley detiene la marcha para apreciar la vista y es rebasado violentamente por un Mercedes conducido por el propio Blofeld y secundado por Irma Bunt en la parte trasera del vehículo, de donde parte una mortal ráfaga de ametralladora que impacta de lleno sobre el parabrisas.
Bond reacciona instintivamente y va sobre el volante para cambiar lugares con Tracy... solo para comprobar que uno de los disparos dio de lleno en su frente, de donde sale un delgado hilo de sangre...



Lo Que Queda...


Bond  volverá al Servicio, no en las mejores condiciones mentales, luego de lo acontecido momentos después de su boda. En la siguiente entrega de la saga, Bond cerrará su cuenta pendiente con Blofeld en las lejanas tierras de oriente, cuando viaje a Japón para infiltrarse en la isla de muerte que su adversario y enemigo ha elegido para ocultarse.
Será el ante último libro dedicado a 007 ("Solo Se Vive Dos Veces") luego vendrá el epílogo en "El Hombre Con El Revolver De Oro", novela final, y tendrá su cierre en "Octopussy" libro de relatos breves cuya edición se hizo con posterioridad a la muerte de Fleming.
Nos ocuparemos de cada uno de ellos en la próximas entregas.



domingo, 15 de noviembre de 2015

SPECTRE - Malas Noticias. Bond Ha Muerto






Llevamos 52 años desde que James Bond saltó por primera vez a la pantalla; y en lo personal, hace 43 años que veo, desmenuzo y analizo a James Bond y su mundo, principalmente el literario que es para mí el original y válido. 
Y puedo decir a estas alturas, no sin un dejo enorme de tristeza,... que James Bond ha muerto...


Vauxhall Cross listo para ser demolido
Tuve oportunidad de ver "SPECTRE" cómodamente en una sala IMAX, disfrutando de su visión enorme y su sonido atronador, y si bien el filme me gustó y le otorgo 7 puntos sobre un total posible de 10, lamento decir que NO ES UN FILME BOND.

Banqué a Daniel Craig en "Casino Royale", me gustó la propuesta no solo de relanzar el personaje sino, fundamentalmente, de volver a los orígenes y respetar un poco más el perfil del Bond original pensado por Ian Fleming. 
Paso en falso para "Quantum of Solace", lo dije acá en la nota escrita en su momento. Una película que no se debería haber hecho, vista a la distancia. Casi nadie la recuerda y menos habla de ella.

Esperando el tren en algun lugar de Marruecos
"Skyfall" fue tal vez la que más me gustó porque por primera vez se mostraba a un Bond más ajustado a realidad, más humano, con una historia detrás y un Daniel Craig a punto justo, sin el hastío que muestra en la última entrega (porque el aburrimiento de componer a Bond se le nota en los gestos, en la actitud, en la forma que sobra al personaje...) pero llegado al punto de "SPECTRE", tengo que reconocer muy a mi pesar que ya no estamos viendo un filme Bond.

Por más M, una representación justa de Ralph Fiennes pero que no le sobra nada, Gun Barrel, Aston Martin y Walther PPK, a éstas películas les falta "Bond". Les falta su impronta, su esencia, su justo humor ácido sin burlarse del personaje, la elegancia de vestir sus trajes con masculinidad tradicional, no exacerbando la figura metro sexual que vende Craig...
Es solo un filme más de espías en la línea de Bourne o Misión Imposible, por poner dos ejemplos.

A su momento, uno de los protagonistas del filme. Quiero uno...
¿Qué es eso de andar por la vida con trajecitos de corte ajustado que parece que se le va a rajar el saco por la espalda?
Yo entiendo que la moda dicta tendencia y todos los adictos, les quede bien o no (eso es lo peor de todo), se maten por los trajes de pantalones chupín y los zapatos de horma estilizada y puntiagudos; entiendo lo de los sacos cortitos que apenas te cubren el bolsillo del pantalón, pero... ¿era necesario vestir a Bond de esa manera?
Como critico una cosa, doy puntos por otra: el vestuario de "Skyfall" me pareció de lo más alto y refinado de ésta última etapa, pero después... Bond viene muy "Gay Friendly" para mi gusto.



Ocuparse del Filme, Lo Importante.


A estas alturas imagino los saludos que debo estar recibiendo de quienes leen. Lo siento pero no podemos conformar a todos. Veamos si metiéndonos en el análisis de la trama y lo que "Spectre" propone nos ponemos un poco más de acuerdo...

Estrella, la amiguita mexicana de Bond

Me tomé una larga semana para pensar sobre lo que iba a escribir aquí; finalmente entendí que no iba a modificar la impresión que me quedó ni bien salí del cine. 
Alguien me preguntó ni bien terminamos de ver la película que me había parecido y respondí lo que inicia esta nota "No es un Filme Bond. Es una buena película de acción. Pero no es un Filme Bond"
Y cuando me preguntaron porqué, di una larga explicación que fue el eje de la charla del viaje de vuelta desde el cine pero, aún así, no terminaba de definir lo que quería expresar. 
Solo atine a decir que la clásica "Fórmula Bond" acuñada en los tempranos filmes de Connery y sostenida, más o menos pareja, a lo largo de los años, había caído definitivamente con "Spectre" y en consecuencia, eso era lo que le faltaba para ser un Filme Bond.

"No hace falta que te diga..." La Viuda Sciarra espera  por Bond
para confesarle todo lo que sabe... Se entiende¿no?


Bond Vuelve a Latinoamérica


Como lo hiciera en "Moonraker" y en "Licencia Para Matar", en el inicio del filme Bond vuelve a Latinoamérica, ésta vez para hacer una parada profesional en México, durante la celebración del Día de Los Muertos.
Acá está la parte alta del filme; tal vez lo que más se acerca a Bond en las dos horas y media que la película dura. Ah! por cierto, avísenle a Thomas Newman dos cosas: primero que ponga esfuerzo y no estafe a los productores. La música de "Spectre" es un refrito de "Skyfall" y no tiene la menor onda y segundo, que antes de ponerse a componer, escuche a John Barry principalmente... ¡¡No hay un solo tema Bond puro en todo el filme!! ¡¡Ni siquiera se escucha decentemente el tema principal de James Bond una sola vez!! Inaceptable...
¿Why so serious, Craig? ¡Aflojá con la trompita, Chabón!

Decía... Bond recala en México y los comentarios que se detuvieron a elogiar la toma secuencia del inicio, que arranca ni bien la cámara ubica a Bond en la plaza, quedan todos cortos cuando se la ve en movimiento en la película.
Me saco el sombrero, me pongo de pie y aplaudo al director, al responsable de cámaras y al equipo técnico que logró, junto con los de montaje, pegarse a la pareja de Bond y Estrella y no dejar de seguirles pisada durante los primeros minutos del filme.
Lo que viene después es arrollador, muy bueno, sobre todo teniendo en cuenta que, salvo los primeros planos en los que se ve a Craig y a Cremona (Sciarra) luchando, TODO fue filmado en secuencia real. TODO. No hay una sola toma generada por computadora (CGI) ni turcada en altura ni usando un helicóptero falso. Todo lo que se ve es real, ejecutado con una pericia única por el piloto ( que es el único que ejecuta la vuelta de campana tal como se ve y solo con ese modelo) en conjunto con el equipo técnico que logra captar con planos magistrales toda la acción completa.

Se viene la hecatombe; de acá en más, nada se queda quieto
Toda la secuencia es muy buena; un tanto exagerada, como corresponde, pero vertiginosa, muy entretenida y de quitar el aliento.
Sobre si es el mejor teaser de la saga... No se, tengo mis dudas. Hay otros buenos. No es necesario ser tan extremistas ni necesitar de tanta espectacularidad para hacer una buena apertura. De hecho los teaser de "La Espía Que Me Amó" y "The Living Dayligths" fueron enormes en su momento. Pero bien por lo hecho.
Y nos vamos a los títulos.
Prolijos, bien puestos, el tema principal se instala. Digamos que a esta altura lo aceptamos como tema Bond; insisto, creo que hay un problema de ajuste de época. Este Bond es a medida de las nuevas generaciones. Los que llevamos más tiempo detrás de la estela del Aston Martin pensamos diferente...

Desde acá arranca todo... Agarrate fuerte a la butaca.

Y a partir de aquí la trama propiamente dicha. Varias cosas para decir. Primero que es un poco confusa; cuesta determinar cual es el objetivo de los malos, definir quienes son, que alcance tienen. La reunión en la que se quiere hacer ver que tan influyentes son en los acontecimientos mundiales... la que se hace al inicio de "Thunderball" ilustra mucho mejor en que andaban metidos estos tipos.
Hay un punto misterioso con el que se juega desde los avances del filme cuando se cita que 007 tiene un "terrible secreto" que lo acosa desde el pasado, algo que no quiso compartir con nadie, que había que ocultar... Si hubiese sido nieto o sobrino de un criminal de guerra nazi, vaya y pase.
Bond no arruga. La persecución es tan espectacular
como la manera de filmarla. Faltó una música acorde... 
Pero ¿lo que proponen los guionistas? No lo voy a revelar por razones obvias, no me parece ni impactante, ni inteligente, ni útil. Un grosero error tanto de los productores como de los encargados del guión, a partir de inventar algo inexistente en el universo Bond y en la biografía básica del personaje. No hay lugar para una propuesta tan burda como poco efectiva.
Nadie sale del cine hablando de esto. Es más; cuando se revela uno ni se da cuenta de lo que le estan diciendo.
La cuestión es, hasta donde yo entendí, que estos pibes estan metidos hasta el cuello en el control de todos los estamentos de poder de los distintos gobiernos del mundo (¿?) acaso como una especie de poder que controla y dirige al poder ¿Se imaginan a Putin, a Obama, a Merckel o al mismísimo Cameron actuando como títeres de Spectre? 
La verdad, yo no.
Decime que Spectre controla desde la droga en Colombia y México hasta los Señores de la Guerra africanos, pasando por el Estado Islámico o los Ayatollahs Musulmanes, por ahí te la creo. Pero un gobierno en las sombras detrás de los gobiernos...? Mmm... No me va.

¿Waltz se agotó en "Inglorious Basterds"?
Lo que muestra en "Spectre" es una mala copia de su genial Coronel Hans Landa.

El resto es lo conocido, pero bajo otra matriz, y aquí esta el quid de la cuestión. Bond viaja a Austria, lucha, mata, recorre Roma, conduce autos caros, seduce chicas, aparece con un esmoquin impecable en el medio de la nada en Marruecos... pero puede ser Bond como no. Puede ser Ethan Hawk, de "Misión Imposible" o Jason Bourne o cualquier otro espía moderno que ande dando vueltas.
para ser Bond se necesita algo mas que pedir un martini como corresponde, pasar por hoteles de lujo o aparecer vestido como un dandy en medio del desierto. Todo eso no basta; no al menos en esta película si falta lo demás. Lo que a lo largo del tiempo se denominó la "Formula Bond".

Bond sale de recorrida por los tejados... Mal presagio.

Esta formula, que no está escrita en ningún lado, y que solo se guarda en el inconsciente colectivo, dice que Bond debe tener humor justo en los momentos difíciles, que la música siempre acompaña el zafar de una imposible, veré si puedo poner algunos ejemplos, que los villanos son realmente malos y que están convencidos (y te convencen) de las atrocidades que pretenden llevar a cabo, que jamás se ridiculizan ni pierden fuerza, menos aun se diluyen en el correr de la trama y que la secuencia de la historia es: teaser, convocatoria a la oficina de M, planteo del problema, Bond que viaja a donde corresponde, un par de situaciones difíciles (si son en lugares poco usuales mejor, tipo bajo el agua, en la montaña, colgado de un edificio) de las que escapa, el relax amoroso con la chica de turno, el malo que lo atrapa, Bond que zafa, el descubrimiento del escondite, el asalto final, la neutralización de la amenaza y el final feliz con la chica que queda...
Bien por el malo Mr. Hinx. No llega a ser Jaws, pero es el mejor de estas cuatro últimas.
Prolijito. Ahí no más.
Y por supuesto, como ya dije, con los iconos que definen al personaje históricamente, su música, su mirada, su forma de andar, sus gestos, su apostura...
No se; ya me aburrió esto de hablar sobre algo que no es lo que era. Tal vez sea momento de retirarme a cuarteles de invierno y dedicarme solo a hablar del Bond que resta en las páginas de esos libros que no morirán jamás y que conservan al Bond que conocimos de chicos, cuando Connery lo componía "shesheando" al hablar o Moore lo vivía con los clásicos arqueamentos de cejas, que supo acuñar en "El Santo", o la manera de manejar la voz profunda y de tono bajo que usaba al explicar algo inentendible.
Dalton y Brosnan hicieron lo suyo; en algún punto me gustaron más que Craig a ésta altura. Dalton en la primera, Brosnan en "El Mañana Nunca Muere".

Lo que me queda como conclusión es lo siguiente: disfruto mucho más de seguir cómo se arma el nuevo filme que de verlo estrenado.
Es invariable que voy al encuentro de un Bond cada vez menos parecido a sí mismo...





lunes, 26 de octubre de 2015

Hemos Leído... "Thunderball" - Ian Fleming (1961)


SPECTRE - La Historia Que Nació del Trueno




Esta noche en Londres, cuando sean las cuatro de la tarde en Buenos Aires Argentina, el mundo conocerá "SPECTRE", la última película de James Bond largamente elogiada ya por la prensa que tuvo oportunidad de apreciarla en días pasados.
Pero en realidad, el origen o el nacimiento de SPECTRE, su primera aparición, fue literaria y data del año 1961. 
Antes de Craig, Mendes, Bellucci y compañía, la organización criminal más grande y extendida en el mundo (a palabras de definición del propio Fleming) aparece en escena en la novela que se edita ese año en el marco de la novena aparición literaria de James Bond.

Novela problemática si las hubo al momento de convertirla en filme (de eso hablaremos en otra nota más adelante) "Thunderball" es la primera parte de la que se podría denominar "La Trilogía Blofeld", complementada con "On Her Majesty´s Secret Service" y, posteriormente, con "You Only Live Twice".
Durante el discurrir de estas tres historias se va a delinear el perfil del némesis más real, duro, peligroso y violento que James Bond haya encontrado en toda su carrera de espía.
Veremos en ésta nota, la primera de una serie de tres, cómo fue el encuentro de Bond con esta mega organización criminal que hoy Sam Mendes y asociados presenta en sociedad con un remozado concepto narrativo.




Una Novela Diferente



"Él corre usualmente cuando otros andan,
Él actúa mientras los otros solo hablan,
Él mira este mundo y lo quiere todo,
Entonces él golpea, como un rayo..."

Cuando hubo que definir en palabras como era Bond, Tom Jones lo dijo de esa forma en el tema que abría los títulos del filme de 1965.
"Thunderball" como palabra con significado pr,opio no existe en el idioma ingles. La que mejor se acercaría al concepto que se quiere ilustrar es "thunderbolt", y según el contexto en el que se aplique puede entenderse como "rayo" o "trueno".

Lo cierto es que "Thunderball" es la palabra clave que el MI6 elige para denominar a la operación de inteligencia a escala mundial, que debe montarse para ubicar dos artefactos nucleares robados de un bombardero Vulcan secuestrado desde Inglaterra.

La novela número nueve en la carrera literaria de Fleming y su alter ego Bond, es una impresionante historia que marca un antes y un después en la narrativa que el autor desarrolla en torno a su conocido personaje.
Podríamos decir que con éste comienzan una serie de libros mucho más serios, maduros y realistas que los que hasta ahora Fleming había logrado. 
"Thunderball" determina un cambio de rumbo definitivo en la forma de narrar la vida y la carrera de James Bond. 
Si hasta ahora se había visto el desarrollo de un personaje seguro de sí mismo, ganador, imbuido de un aura de superioridad y supremacía frente a sus rivales, de acá en más asistiremos a una transformación brutalmente humana de Bond, en la cual comenzará a verse a un hombre común al cual la edad, los años y el desgaste físico alcanzan como a cualquiera. 
A partir de "Thunderball", también los enemigos se humanizan tomando características más cercanas a lo real, mostrándose sádicos, oscuros, y también temiblemente crueles. Ya no vemos la megalomanía del Dr. No, ni la exageración física de Mr. Big o la presencia bizarra de Goldfinger. A partir de "Thunderball" el enemigo es alguien que tranquilamente puede aparecer en cualquier crónica policial diaria.
A su vez, Bond también empieza a mostrar su lado flaco, vulnerable y humano. Un perfil que hasta entonces era casi desconocido. 
Y es a partir de ésto que comienza a dar muestras de un decaimiento físico y moral que lo colocan prácticamente a las puertas de su requiem.
Tal vez el filme que conozcamos el próximo 5 de noviembre gire, en gran parte, sobre ese punto...

A partir de ésta, nos encontramos ante las seis últimas novelas escritas por el autor. 
Solo seis capítulos por delante para terminar de definir el perfil de Bond y luego cerrarlo para siempre, a fin de saber como se lo recordará por el resto de la eternidad.
Pero claro, perdemos de vista el negocio, no tenemos en cuenta las necesidades económicas y financieras de quienes ostentan los derechos de explotación de la idea original; entonces presenciaremos mil y una reinvención de un personaje que fue diseñado para morir y terminar su vida como la de cualquiera, pero que a diferencia de nosotros el empuje popular hizo inmortal.




¿Licencia para matar o para ser muerto?

"Thunderball" comienza desde dos puntos de partida que en un momento confluirán y armarán la historia que se quiere narrar.

Por un lado, los exámenes médicos de rutina que Bond debe afrontar como parte de sus obligaciones en el servicio determinan que físicamente esta muy comprometido. 
La bebida, el tabaco, la mala alimentación y el estrés han dinamitado su organismo y si no se lo equilibra rápidamente, las consecuencias se verán en cualquiera de las siguientes misiones que afronte.
Para recomponerse, M lo destina a una clínica de tratamiento en las afueras de Londres para que lo traigan de regreso lo más cercano posible a un estado saludable. Por tanto ésto, se lo releva del servicio y se lo conmina a entregarse en cuerpo y mente al tratamiento que lo devolverá en forma.

Al mismo tiempo, en París, una organización criminal denominada Sp.E.C.T.R.E. (ver nota anterior) inicia la operación de chantaje más grande y temida de la cual se tiene noticia hasta el momento.
Dos artefactos nucleares han sido tomados de un bombardero Vulcan, secuestrado en pleno vuelo durante un ejercicio de la OTAN, y se amenaza con hacerlos explotar si no se paga el correspondiente rescate.
Por ésto, todos los agentes Doble Cero son convocados a Londres, incluido Bond, para recibir instrucciones y ser enviados a destinos diferentes alrededor del mundo, a fin de lanzar una búsqueda a gran escala que de con las dos bombas.
Durante ésta búsqueda, Bond conocerá de oídas a un personaje misterioso llamado Ernst Stavro Blofeld, el cerebro detrás de Sp.E.C.T.R.E., y cuya representación ejecutiva está en manos de Emilio Largo, un multimillonario que lidera un equipo de buzos abocados al encuentro de tesoros hundidos.
Bond olfateará la pista e ira progresando hasta descubrir que Largo esta detrás de la amenaza nuclear; con un poco de suerte y mucho de esfuerzo, logrará desarticular el terrible plan y volver las cosas a su lugar. Pero quedará un peligroso cabo suelto, cosa rara en un trabajo que Bond lleve a cabo. Y éste cabo es el tal Blofeld.
Por ello, Bond será puesto sobre la pista del enemigo que hasta ese momento aún no tiene rostro, con una prioridad absoluta. 
A ciegas, pasará un año girando por el mundo haciendo más el trabajo de un pesquisa que de un espía; hasta que por fin, cuando esta por desfallecer y renunciar a todo, algo lo saca de su fracasada investigación y lo vuelve a poner en carrera..., pero muy a su pesar.

En la siguiente nota, nos adentraremos en "On Her Majesty´s Secret Service" la segunda parte de la trilogía Blofeld y, tal vez, en la que se considera como la más electrizante novela de todas las protagonizadas por James Bond.




lunes, 19 de octubre de 2015

¿Qué es Sp.E.C.T.R.E.?


Último poster publicado por MI6-HQ con el cual el filme se
promociona para el sistema IMAX.




GRU
"SPecial Executive for Counter-Intelligence, Terrorism, Revenge and Extortion", así define Fleming a la organización que aparece por primera vez en "Operación Trueno" (Thunderball) la novela del año 1961, en la cual el enemigo del Imperio cambia de nombre y de formato.
NKVD
En las primeras historias que conocemos de 007, éste se enfrenta de manera reiterada a una escurridiza y brutal unidad operativa que parece ser controlada por miembros del Politburo soviético. 
SMERSH es un movimiento, aparentemente independiente, dentro de los servicios de inteligencia rusos.
No es oficial, pero existe. No tiene organigrama ni está declarado como parte formal del aparato de inteligencia soviético, pero opera y se vale de los recursos del estado para cumplir su misión: alcanzar traidores al estado soviético y espías enemigos y ejecutarlos de manera tal que sirvan de ejemplo y escarmiento para quienes, en el futuro, piensen en tomar la misma actitud.

KGB

Bond los conoce cuando en "Casino Royale" desbarata los planes de Le Chiffre y lo deja en bancarrota, lo cual afecta seriamente la economía y los fondos de la organización que le habían sido confiados.
SMERSH ejecuta a Le Chiffre y deja a Bond con vida. De ahí en más, y en cuatro de las ocho aventuras que le toca sortear, Bond volverá a ver distintas caras del grupo conocido por el nombre "Smert Shpionam" ("Muerte a los Espías") cuyos brazos y alcances son aún más temibles que los del GRU, la KGB y el NKVD soviéticos.






Diferente Enemigo, Misma Amenaza.



Novena misión que conocemos de Bond. Entramos recién en la década de los sesentas, es el año 1961 y 007 se encuentra en condiciones físicas deplorables. Luego de un tiempo en servicio el estres, los cigarrillos, la mala alimentación y la bebida amenazan con dejarlo fuera de combate en cualquier momento; y el Servicio no se puede permitir eso.
M da ordenes de que sea internado en una clínica de la cual lo traigan de vuelta en un estado de sanidad lo mejor que se pueda, y es en ese lugar en el que por casualidad Bond comienza a entrever, a través de situaciones sueltas, extrañas y particulares, el futuro.
Un misterioso paciente de rostro vendado a quien se le brinda un trato especial y muy reservado; un intento de curiosear por parte de Bond que termina en un atentado contra su vida y una devolución de favores que le hace ganar un enemigo.
Sin saberlo, Bond se pone en el camino de SPECTRE de ese modo. Demorará un poco en darse cuenta, y lo lamentará en ciertas circunstancias.
Cuando es convocado a servicio nuevamente y se pone sobre la marcha de su nueva asignación, comienza a comprender de a poco todo el panorama como si un tapiz se volteara y dejase ver su frente.
SPECTRE es la nueva cara de un viejo enemigo. SMERSH ya no esta en funciones y ahora la amenaza no viene de un lugar preciso e identificable como era antes, con la Unión Soviética como referente.
SPECTRE se irá definiendo de a poco como un conglomerado internacional terrorista cuyo único objetivo es la amenaza y la extorsión con fines puramente económicos. Anarquistas, sindicatos del crimen, terroristas y psicópatas se encolumnaran detrás de una cara anónima que Bond perseguirá, casi hasta su propia muerte.
Y la cara, sin identificación precisa dado que primero no se muestra y luego se la altera mediante cirugías, es la de un tal Ernst Stavro Blofeld, sujeto escurridizo y mañero si los hay, que no solo se convertirá en el contrincante más difícil que Bond enfrente: a la postre será el responsable del derrumbe final de 007 poniéndolo contra las cuerdas.
En "Operación Trueno" sabrá de él por boca de otro y no le pasará ni cercano, debiéndose conformar con echarle el guante a Emilio Largo, un refinado millonario afecto a la búsqueda y rescate de tesoros sumergidos que navega al mando de un yate notable y una tripulación temible. Largo representa a SPECTRE en la empresa de chantajear a la OTAN amenazando con hacer explotar dos bombas nucleares robadas a los ingleses.
En "Al Servicio Secreto de Su Majestad" le asestará el golpe más duro de su vida mientras 007 tratará de evitar que los recursos agrícolas y de producción de alimentos de Europa sean contaminados.
Por último, en "Solo Se Vive Dos Veces" Bond se embarcara en un viaje de venganza que lo pondrá frente a frente con su enemigo, solo para que éste lo deje al borde de la muerte y el olvido.



Bond 24, un nuevo paso de regreso a las fuentes.


Así como en las anteriores entregas se refundo la saga trayendo a Bond a nuestro tiempo desde la década de los cincuenta cuando fue creado, en "SPECTRE", el filme número 24 de la saga, el título es por demás revelador.
Vimos como James Bond se convertía en 007 obteniendo el status que le otorga licencia para matar en "Casino..."; en "Quantum..." la más floja hasta ahora, podemos apreciar el origen de su carácter y el porque de su ser.
"Skyfall" viene a compensar los defectos de "Quantum..." es enorme en cuanto a construcción del personaje y brinda más respuestas a su vida y a su historia que todo el resto de la saga. Entonces, en "SPECTRE", cabe esperar que los productores, el director y los guionistas den un paso más hacia ese encuentro con las fuentes con el que han decidido renovar la franquicia.
Volver al Bond original imaginado por Fleming ha sido la elección más acertada e inteligente de cualquiera tomada a lo largo de los cincuenta años de historia que este negocio tiene.
Siguiendo esa línea, ahora se instala uno de los mejores recursos que Fleming supo brindar de cara a la construcción cinematográfica que hicieron de su personaje; el autor murió sin sospechar si quiera lo que el destino le deparaba a su personaje.
De hecho quiso matar a Bond en su cuarta novela ("Desde Rusia Con Amor") porque el personaje lo había aburrido un poco y fue un amigo intimo quien lo convenció de reescribir el final. Fleming creó recursos que no explotó en toda su dimensión y Broccoli y compañía están dispuestos a  exprimirlos hasta secarlos de jugo. Por eso "SPECTRE" puede convertirse en el mayor éxito de éste tramo del negocio, si saben hacer buen uso del recurso.
Se desconoce por completo detalle de la idea sobre la cual irá la historia, pero es evidente que la entrada de Blofeld se dará a partir de ésta entrega.
De ser así, instalan un enemigo de antología de cara a lo que será el futuro de las siguientes películas. Blofeld es a Bond lo que Moriarty es a Sherlock. Y lo mejor que puede pasarle a la saga es que un antagonista de peso se instale y de batalla a lo largo de más de un filme. Lo que a Bond, en esta nueva era, le falta es continuidad de historia a través de diferentes guiones.
Así como fuimos armando la vida y el perfil de Jason Bourne a lo largo de varias entregas, lo mismo debe ocurrir con Bond. Y la diferencia radica en que 007 es un personaje infinitamente más rico que el de Ludlum.


Equipo a pleno.
Andrew Scott. Lo vimos brillar en "Sherlock". Impagable.


Ojalá cada expectativa creada tenga su justificación en los hechos. El reparto que han armado es muy interesante; el mejor hasta ahora en esta cuarta entrega. Me hacer recordar los viejos tiempos con nombres importantes, clásicos, consagrados y con historia en el negocio del cine. Solo con mencionar a Christoph Waltz y a Mónica Bellucci sobra cualquier otra aclaración.
Absoluta diosa, era una de las pocas cosas que le faltaban
a su enorme carrera como actriz. Mónica Bellucci.
Aprovecho para repetir mi acuerdo y admiración sobre como se manejó la transición y el cambio de M, de Dench a Fiennes, en un enroque excelente y con una elección más que acertada.
Estoy ansioso por ver a Fiennes desplegar su construcción de M, si fuese posible también sobre las bases que Fleming hace del personaje en sus novelas. Sería enorme ver ese perfil reflejado en un filme moderno.

Para terminar, esto recién empieza y habrá que tomarlo con calma y dominar la ansiedad. Falta poco menos de un año para que el estreno se concrete y habrá de correr mucha agua bajo el puente hasta allí. Solo resta esperar que los productores repitan el manejo inteligente que han aplicado en las otras películas: una entrega medida pero permanente de información, que aplaque la avidez sin matar la sorpresa.
Y entonces nos aseguraremos de tener una dosis de Bond mínima pero continua a lo largo del 2015, en espera de su estreno. La cuenta regresiva está lanzada, esperemos tranquilos.


Ben Whishaw. No daba mucho por la elección para "Q"
y terminé pidiendo disculpas... Excelente en el papel
quiero verlo más activo.
Ralph Fiennes, presiento un "M" de antología.
Christoph Waltz, el mejor de todos. Para referencia, ver "Inglourius Basterds"
y quedará todo dicho. Su papel como Hans Landa es memorable.
Bautista, a priori, parece otra elección acertada. Hace falta
reeditar viejos "henchman" al estilo Oddjob y Jaws.



La imagen que identifica a "SPECTRE"