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martes, 12 de julio de 2016

Miss Moneypenny, La Secretaria Deseada.


La belleza en todo su esplendor.
Los años no pasan para Lois, y si lo hacen
es para ponerla mejor.

Los inicios con Sean Connery,
 juventud y belleza por ambas partes.
 Una combinación básica que
 se mantendría por años.
Personificado en las primeras 14 películas por la actriz canadiense Lois Maxwell y luego por Caroline Bliss y Samantha Bond en otras cintas,  la eficiente secretaria privada de M fue el único personaje secundario presente en todos los filmes Bond hasta "Casino Royale".
Maxwell le prestó el cuerpo a lo largo de 23 años ininterrumpidos, desde "Dr. No" hasta "A View To A Kill". En cambio que M no estuvo en "For Your Eyes Only" y Q no lo hizo en "Live And Let Die".

Aunque nunca hasta ahora fue aclarado como se debe, Fleming en sus novelas deja entrever que en los anales de la relación de trabajo entre Bond y Moneypenny algo ocurrió que determinó el curso de lo que vendría después: un eterno e histérico flirtreo que nunca superó la etapa de insinuación sexual sin concreción. Hubo que esperar a "Skyfall" para echar un poco de luz sobre el tema.
Lo cierto es que, sea lo que fuere que haya ocurrido, la tensión erótica entre los dos personajes siempre existió y marcó un hito en cada encuentro que protagonizaron.

Tramo final para la composición de un personaje
histórico.




El cambio de roles llegó con "The Living Dayligths" en 1987 cuando Maxwell, nacida en febrero de 1927, contaba con 60 años.
Allí y por solo dos filmes, la posta pasa a manos de Caroline Bliss, una rubia bonita que prometía pero que no llegó a tener oportunidad de copar la parada, dado que luego de "Licence To Kill" el paréntesis que se dio hasta llegar a "Goldeneye" en 1995 la dejó olvidada.
Caroline Bliss en "The Living Dayligths" junto a Timothy Dalton

Fotografía dedicada de Caroline Bliss




En esa oportunidad fue convocada Samantha Bond, quien sí supo llenar el vacío dejado por Maxwell y refrescar al personaje y jugando sutiles pasos de comedia y poniendo dramatismo cuando era necesario; ambos cambio de roles por demás interesantes durante el período que tuvo a Brosnan a la cabeza de las producciones.

Uno de los más sobresalientes se da en los primeros tramos de "The World Is Not Enough". 
007 llega desde el país vasco después de un escape a tono con un presente singular para Moneypenny.
En ocasión de la reunión con el banquero suizo, Bond tiene la oportunidad de conocer a "La Chica de los Cigarros" (María Grazia Cuccinotta) quien le ofrece un cigarro guardado en un estuche de metal a modo de atención.
Al arribar a la oficina de M, Moneypenny lo interroga acerca de si había tenido la deferencia de traerle algún regalo del extranjero, a lo cual Bond responde de manera afirmativa y la chica se interesa con falso y exagerado interés por saber que es.
Pierce y Samantha juegan la escena del cigarro en estas dos fotografías
"¿Una caja de chocolates? ¿Un anillo de compromiso, tal vez?..." pregunta sabiendo que se encontrará con una sorpresa no agradable.
Sin decir palabra, Bond apoya erecto sobre el escritorio, el cilindro de metal que contiene el cigarro.
Moneypenny le dedica una mirada al objeto y después a Bond diciéndole sensual...
"Se exactamente donde colocarlo"  acto seguido, lo encesta con precisión en el cubo de residuos junto a su escritorio.

Bond, desilusionado y haciendo clara alusión al archiconocido asunto del presidnte Clinton con la Lewinsky, le responde resignado "Moneypenny... La historia de nuestra vida... Cerca, pero sin cigarro"






Arriba y abajo, dos imágenes de una Louis Maxwell
sumamente osada y poco conocidas para la época 



viernes, 23 de enero de 2015

"El Espía Que Me Amó" (1962) - ¿El libro del que Fleming se arrepiente?

Cubierta de la edición original de libro lanzado por Johnnatan Cape en 1962



La muerte del actor Richard Kiel, quien personificara a "Mandíbulas" en dos filmes Bond, dio pie a una extensa nota sobre el filme estrenado en 1977 en un blog amigo (ver detalle aquí)
Supuestamente, el filme lleva el mismo título que la novela.
Salvo un detalle.
Cuando tradujeron para Latinoamérica el título, haciendo específica referencia al personaje de Barbara Bach, se lo conoció como "La Espía Que Me Amó".
Cuando en realidad el título original de la obra de Fleming, es MASCULINO, y hace referencia a "EL Espía Que Me Amó"
¿Por qué es así?
Lean esta nota y sorpréndanse viendo como Fleming introdujo una original vuelta de tuerca a la forma de narrar las aventuras de 007.
Cubierta de la versión más actualizada
de la novela, donde se observa una estética
más moderna e insinuante.
Aunque sea por una sola vez.



Una fórmula consagrada.


A lo largo de los años Fleming definió un estilo y una forma al momento de contar las historias que lo hicieron famoso en el mundo entero.
Su estilo y sus historias fueron criticados, despreciados y hasta ridiculizados por diferentes estratos del mundo literario. Definitivamente Fleming, al contrario de lo que siempre se creyó, no era un Bon Vivant de gustos refinados, glamour y buen gusto. Pero vayamos a lo escrito.

Con menor o mayor variación, una típica aventura de James Bond inicia cuando algo llama la atención del Cuartel General del MI6 en Londres y el primer teléfono que suena es el de M; acto seguido Bond es convocado y puesto al tanto de la nueva amenaza y sus detalles, tras lo cual se desplaza hasta algún lugar exótico y pintoresco desde donde comenzará la observación de la situación.


Cubierta de la edición que Bruguera hizo
en los primeros setentas
El siguiente paso es acercarse al villano, confrontarlo o descubrir donde se esconde, para luego darse una vuelta por sus dominios en horas nocturnas y escapar por los pelos cuando esta a punto de ser atrapado.
Tras esto, es inevitable la aparición de la chica de siempre con la cual Bond se enredará y sellará un vínculo momentáneo que servirá a sus propósitos. Después el villano descubrirá todo y acelerará sus planes.
Por un lado aprovechará a usar a la chica como carnada para atraer a Bond; por otro, maquinará un plan cruel y sádico al extremo para deshacerse del agente, quien no podrá resistir el conjugar salvar a la Corona y a la chica para regocijo y tranquilidad de todos.
Esto es a lo que Fleming nos acostumbró a lo largo de sus siete primeras historias.

En la octava recién ensaya la primera variante.
Tal vez aburrido por lo repetitivo del método elige, en lugar de narrar la aventura dentro del esquema convencional, elige abrirle al lector algo más de Bond y de su vida introduciendo cinco historias breves que son totalmente diferentes de lo que hemos visto hasta aquí.
"For Your Eyes Only", tal es el título de la recopilación, remite a una clasificación de alto secreto de material de inteligencia que solo puede ser visto por ciertas personas autorizadas de manera específica.
En la versión de Editorial Albon de Medellín, Colombia, y su subsidiaria Albon International de Panamá, el libro se conoció, para Latinoamérica, con el título "Confidencial - Cinco Momentos Secretos En La Vida De James Bond".
Cinco historias breves, o no tanto ya que el libro consta de 173 páginas, hilvanan distintos momentos en los que a Bond se le asignan misiones simples, acotadas, rutinarias se podría decir, que podrían ser llevadas a cabo por cualquier agente; pero por algún motivo en particular le tocaron en suerte a él.
Cubierta de la edición de Albon, del libro de mi propiedad
De éstas salen las líneas argumentales y elementos que sirvieron para armar los guiones de varias películas por separado.
"Solo Para Sus Ojos", "Octopussy", "En La Mira De Los Asesinos", "Su Nombre Es Peligro" y "Quantum of Solace" fueron los títulos que utilizaron ideas, situaciones, personajes o conflictos para montar sus propios guiones, ninguno de los cuales fue tomado tal cual de la pluma de Fleming

En la novena entrega, "Thunderball" (Operación Trueno) de 1961, el autor retorna a las fuentes en el que, a mi juicio, es uno de los mejores libros que tiene la saga.
Entonces, cuando todo parecía volver a la normalidad, Ian elige patear el tablero en la siguiente entrega y casi que pasa a Bond a retiro para dedicarse a contar las desventuras de una británica a quien el amor no ha tratado demasiado bien.
¿¡Cómo!? Sí. Así como se lee.
Estimados lectores, invito a que en la siguiente nota conozcamos a la Srta. Vivienne Michel, la pobre chica que creyó que James Bond la había "amado" y cuya situación dio título al libro número 10 de Ian Fleming.