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sábado, 4 de marzo de 2017

El Último Bond del Milenio



Las fotografías que incluyen texto pertenecen a la revista "Fotogramas" de España, 
en su número 1.874 del mes de Diciembre del año 1999






Fue el último Bond del milenio que vio nacer (¿Y morir?) al personaje creado por Ian Fleming.
Fue un buen intento por devolver a 007 a los orígenes desde los cuales su padre literario lanzó a la fama al agente con licencia para matar.
Fue a mi entender, y mal que le pese a quien sea, el último James Bond verdadero, original, con garantías de marca y con respeto a la formula iniciada en "Dr. No", que supimos conocer. 
Después de éste, ya lo dije en otra nota de este mismo blog, Bond ha muerto.



Último Tren a Londres...

En 1999 se estrenaba "El Mundo No Es Suficiente"; habiéndose agotado los libros originales y los cuentos que Fleming había escrito sobre el agente secreto, los productores se hallaban ante el dilema, ya desde "Goldeneye" no solo de crear nuevas aventuras y desafíos para él sino además de prepararlo para introducirlo en el nuevo milenio.
Los tiempos de Bond usando sombrero, nudos de corbata gruesos, cabello un tanto largo o haciendo proezas increíbles se habían acabado. La tendencia marcaba que un espía moderno estaba inmerso en un mundo diferente, marcado por la caída y desaparición de la Unión Soviética, el surgimiento de terroristas musulmanes y los conflictos abiertos pero circunscritos alrededor del mundo.
Entonces, primero en "Goldeneye" lo enfrentaron a un agente renegado que pretendía crear el caos económico friendo todos los circuitos electrónicos existentes en Inglaterra. Más tarde, en "El Mañana Nunca Muere", debió detener a un loco que, a falta de calamidades para comunicar, intenta generar una guerra entre China y Gran Bretaña. 
Y a éste momento de fin de milenio, los villanos de "El Mundo No Basta" intentan inutilizar una enorme superficie del Bosforo para que la única forma de transportar petroleo de Oriente a Occidente sea a través de oleoductos propios que recorren las tierras de la antigua Media Luna Fértil.
Bond se despide del siglo que lo vio nacer de manera rimbombante, orgulloso, rampante como un Cid y campante hacia un nuevo milenio. Nada menos..



Pierce Brosnan, irlandes, nacido en mayo 16 de 1953, le puso el cuerpo a Bond en cuatro oportunidades. 
La primera fue pasable, pero con mucho para mejorar, en 1995 cuando se presentó "Goldeneye"; la segunda, mucho más digna, sólida y bien traída, fue "El Mañana Nunca Muere" en 1997; la tercera es la que nos ocupa, sin dudas la expresión mejor lograda de su interpretación de Bond, no solo por su trabajo sino también por la historia mejor escrita y planteada, bien en las líneas de un Bond clásico tanto en acción como en conflicto y aventuras. 
La cuarta, lamentablemente, es la típica película que todo actor tiene en su carrera de las denominadas "No tenias que filmarla".
De Bond hablando, cada actor que lo personificó tuvo la suya: Connery, "Los Diamantes...", Moore "En La Mira De Los Asesinos", Craig "Quantum Of Solace" y Brosnan "Otro Día Para Morir".
Si su participación en Bond hubiese acabado aquí, pasaba a la historia como el más equilibrado. Cosa que le ocurrió a Dalton, cuando luego de dos cintas bastante parejas se retiró y nadie tiene nada para reclamarle.

Volviendo... "El Mundo No Basta" toma su nombre del lema que figura en el escudo de armas de la familia Bond. Este aparece en "Al Servicio Secreto De Su Majestad" la película de 1969, única protagonizada por George Lazenby, en la cual Bond saca a flote cuestiones de heráldica familiar para acercarse al escurridizo Blofeld. En el mismo se lee "The World Is Not Enough", y es solo una excusa para presentar los títulos y ya. El resto de lo que el filme contiene está unido por Bond en sí mismo y una misión que tiene mucho de personal.
Ya en el inicio del filme se nota que este tercer Bond de Brosnan es heavy, tiene pocas pulgas y reivindica la licencia que lo presenta como un asesino a sangre fría. Esto no se veía desde Connery, en sus primeros tiempos. Otra característica que muestra, es que Bond no solo es falible; además sangra, se lastima y puede perder en una pelea. El porrazo que se da cayendo del globo en el que la Cuccinotta se escapa es más que prueba. El transcurrir del film hace honor a la formula Bond más clásica: sitios exóticos o personales como el castillo donde el MI6 muda sus operaciones después de la bomba que mata a King, los cambios de escenarios. Saltamos de Londres a Escocia, de allí a Azerbakian, sus campos petrolíferos y sus picos nevados, donde Bond y Elektra hacen gala de sus habilidades de ski, Estambul, El Bosforo, los casinos, el complejo de silos para misiles ICBM abandonados por los soviéticos y el gran final a toda orquesta escapando de un submarino nuclear en las profundidades del Mar Caspio... ¿Qué más necesitan para reconocer un Film Bond? 






Brosnan se siente cómodo con este Bond. El personaje, el papel, la interpretación le calza a medida. A veces, hasta sobra la situación y sobreactúa algunos tics propios que le imprimió a 007 como aporte personal. La manera de caminar, la forma de pararse, el acomodarse la corbata o el saco, el bajar de un auto o el mirar sobrador a quienes tiene enfrente, hacen de este Bond algo tan atractivo como repelente: el tipo es un violento, un abusador que hace gala del poder con el que va por el mundo atropellando todo y no le importa ¿A quién no le gustaría por un momento hacer lo mismo?Y para que Bond se luzca mejor es imprescindible que el villano, la heroína y la acompañante del malo estén todos a un mismo nivel. Y acá no desentonan. Durante gran parte del film hay alguien que se mueve en las sombras; Bond inicia recuperando un dinero que viene con mala historia. No se sabe bien para que se usó; aparentemente alguien estaba comprando secretos nucleares rusos vendidos al mejor postor. Hay un secuestro en el medio, un terrorista que viene siendo perseguido por medio mundo y al cual el MI6 no le puede dar caza. Y como si esto fuera poco, dentro del propio edificio del MI6 en Londres matan al dueño del dinero cuando los billetes explotan, convertidos en bomba a partir de ser tratados con químicos fertilizantes. El eje de la cuestión es la propia hija del magnate asesinado. Elektra King es ahora heredera de un imperio basado en el manejo de vastos campos petrolíferos y su transporte de Oriente a Occidente a través de un increíble y largo oleoducto que atraviesa países a su paso. El MI6 cree que su antiguo secuestrador, el terrorista Renard, a quien los británicos no pudieron asesinar en su momento, ha vuelto a las andadas solo que esta vez el objetivo no es la chica sino el petroleo.










Bond viaja a Kazajistán, un país de la antigua Unión Soviética ubicado en el centro de Asia y por encima del Mar Cáspio para iniciar su pista pegándose a Elektra para protegerla y a la vez esperar a que Renard se presente y así poder atraparlo. Pero las cosas no salen como se esperan. Bond falla (¡Qué pasó!) y el malo escapa. Y no solo eso... en el camino descubre que al parecer es víctima de una mejicaneada; los buenos no son tan buenos y los malos son muy malos. Alguien le esta tomando el pelo y haciendo cosas a sus espaldas.
Para colmo de males todo se complica y se acelera cuando M, perseguida por la culpa de malas decisiones tomadas en el pasado que impactaron en la pobre Elektra, decide salir de Inglaterra para hacerse presente en el lugar de la acción a pedido de la mujer que señala a Bond como inoperante.
Las consecuencias son terribles: cuando se caen las máscaras y cada cual revela su juego, M es hecha prisionera, Bond es sacado del juego y el Estrecho de Estambul está a punto de convertirse en un cementerio nuclear que impedirá por décadas ser transitado.










El último Bond del milenio puede citarse como correcto. Es la culminación de un proceso iniciado cincuenta años atrás y que, con altos y bajos, se ha mantenido equilibrado a lo largo del camino, ha sido parejo, prolijo.
Lamentablemente, dieciocho años después de aquel diciembre del estreno de "El Mundo...", hoy
vemos que el concepto ya no existe, se resignificó a medida de los tiempos que corren y su esencia se trocó en algo más acorde a lo que el mundo consume hoy. Otros tiempos, otros gustos, y lo que es fundamental y determinante, otras mentes, otras gentes... Ciertas convenciones, ciertos parámetros, ciertos valores, hoy ya no perduran como antaño. Lo que cinco décadas atrás perduraba intacto en los siguientes años, hoy no duran ni un par de meses. La velocidad de lo inmediato, de lo efímero, de la consecuencia de un bombardeo consumista que no tiene límites ni desaceleración.
Hoy vemos un Bond andrógino. No se parece a sí mismo. Tiene demasiados atributos copiados de otros contemporáneos (Jason Bourne, Ethan Hawk, Frank Martin) y perdió la fibra. Pedir un Vodka Martini, vestir un tuxedo y lucir un Brioni no es solo ponerle el cuerpo, requiere alma también, intuición, manejo, "angel" y Brosnan tenía todo eso, por ello el smoking, la Walther y el silenciador le quedaban tan bien.


Pero bueno, es lo que hay. Y si queremos volver a las fuentes, siempre tendremos la tranquilidad de refugiarnos en las novelas o en los filmes que en diferentes formatos según los tiempos que corran, serán los depositarios del Legado Bond acuñado durante el milenio pasado.
Quien lo hubiera dicho... Un salto de milenio unido por un personaje famoso y nosotros con el privilegio de ser espectadores de ello...











sábado, 23 de julio de 2016

Hechos Curiosos del Mundo Bond (III)





  1. "A View To A Kill" el tema principal del filme de 1985, llegó al número uno del chart americano luego de que, años antes, Paul McCartney posicionara a "Live and Let Die" en el segundo lugar en 1973.
    Uno de los mejores afiches del filme
  2. El actor Terence Cooper fue propuesto para devolver a la pantalla al personaje de 007. luego de que apareciera en 1954 en un filme para televisión del Climax Mystery Theatre. El proyecto no funcionó, pero de todas formas, Cooper tuvo su aproximación a James Bond cuando fue convocado a participar en la cinta de 1967 "Casino Royale" de Charles Feldman.
    Afiche de filme de 1967
  3. Ian Fleming desestimaba el cine en absoluto. En su vida solo dos veces había visitado una sala para ver un filme. "Cavalcade" y "Gone With The Wind" fueron los únicos dos que eligió ver, hasta que debió revisar los dos primeros filmes Bond protagonizados por Connery para que los productores supieran si aprobaba definitivamente el desempeño del escoces en el rol de 007. Fleming lo aceptó a medio conformar. De arranque, no estaba de acuerdo en absoluto con la elección de los productores .
    Connery ES Bond
  4. Tres de las cuatro chicas que protagonizaron un rol central en "Los Vengadores", la serie de los sesentas protagonizada por Patrick Mcnee, también tuvieron su participación en filmes Bond: Diana Rigg y Joanna Lumley lo hicieron en "Al Servicio Secreto de Su Majestad". Honor Blackman hizo lo propio en "Goldfinger". Por último, el propio Mcnee participó junto a Moore en "A View To A Kill" haciendo el papel de su chofer en momentos en que Bond debe infiltrarse en la villa de Max Zorin.
    Patrick McNee y Diana Rigg 
  5. Durante la filmación del teaser de "Thunderball", Connery debió vestir un protector disimulado entre sus ropas para evitar que el combustible de la mochila voladora que debió usar le afectara la piel y el cuerpo.
    Connery y el Jetpack
  6. Ian Fleming asigno los beneficios de cada filme Bond a un miembro de su familia a modo de legado.
    IFF Logo
  7. Cada vez que algo iba mal en el set de filmación de "Vivir y Dejar Morir" un integrante del equipo invariablemente mencionaba que el hecho era "un mensaje" de Sean Connery, el actor que había abandonado el rol a manos de Roger Moore.
    En el set de "Vivir..." preparándose para explotar a Kananga 
  8. Desmond Lewellyn fue el actor que personificó a "Q" a lo largo de los filmes en que cinco actores diferentes protagonizaron el papel de 007.
    El "Q" más reconocido y longevo
  9. En desmedro de la mayoría de las voces de las actrices que personificaron "chicas Bond", también a los villanos debieron doblarlos: tales los casos de los actores Gert Frobe (Goldfinger)  y Adolfo Celi (Emilio Largo).
    Adolfo Celi

    Gert Frobe

  10. Carol Boquet fue tentada con el rol de Holly en "Moonraker" pero debió pasar dado que por ese entonces debía cumplir un papel en "Ese Oscuro Objeto del Deseo". Poco después pudo participar en el siguiente filme Bond cuando jugó el rol de Melina Havelock en "Solo Para Sus Ojos"

martes, 12 de julio de 2016

Miss Moneypenny, La Secretaria Deseada.


La belleza en todo su esplendor.
Los años no pasan para Lois, y si lo hacen
es para ponerla mejor.

Los inicios con Sean Connery,
 juventud y belleza por ambas partes.
 Una combinación básica que
 se mantendría por años.
Personificado en las primeras 14 películas por la actriz canadiense Lois Maxwell y luego por Caroline Bliss y Samantha Bond en otras cintas,  la eficiente secretaria privada de M fue el único personaje secundario presente en todos los filmes Bond hasta "Casino Royale".
Maxwell le prestó el cuerpo a lo largo de 23 años ininterrumpidos, desde "Dr. No" hasta "A View To A Kill". En cambio que M no estuvo en "For Your Eyes Only" y Q no lo hizo en "Live And Let Die".

Aunque nunca hasta ahora fue aclarado como se debe, Fleming en sus novelas deja entrever que en los anales de la relación de trabajo entre Bond y Moneypenny algo ocurrió que determinó el curso de lo que vendría después: un eterno e histérico flirtreo que nunca superó la etapa de insinuación sexual sin concreción. Hubo que esperar a "Skyfall" para echar un poco de luz sobre el tema.
Lo cierto es que, sea lo que fuere que haya ocurrido, la tensión erótica entre los dos personajes siempre existió y marcó un hito en cada encuentro que protagonizaron.

Tramo final para la composición de un personaje
histórico.




El cambio de roles llegó con "The Living Dayligths" en 1987 cuando Maxwell, nacida en febrero de 1927, contaba con 60 años.
Allí y por solo dos filmes, la posta pasa a manos de Caroline Bliss, una rubia bonita que prometía pero que no llegó a tener oportunidad de copar la parada, dado que luego de "Licence To Kill" el paréntesis que se dio hasta llegar a "Goldeneye" en 1995 la dejó olvidada.
Caroline Bliss en "The Living Dayligths" junto a Timothy Dalton

Fotografía dedicada de Caroline Bliss




En esa oportunidad fue convocada Samantha Bond, quien sí supo llenar el vacío dejado por Maxwell y refrescar al personaje y jugando sutiles pasos de comedia y poniendo dramatismo cuando era necesario; ambos cambio de roles por demás interesantes durante el período que tuvo a Brosnan a la cabeza de las producciones.

Uno de los más sobresalientes se da en los primeros tramos de "The World Is Not Enough". 
007 llega desde el país vasco después de un escape a tono con un presente singular para Moneypenny.
En ocasión de la reunión con el banquero suizo, Bond tiene la oportunidad de conocer a "La Chica de los Cigarros" (María Grazia Cuccinotta) quien le ofrece un cigarro guardado en un estuche de metal a modo de atención.
Al arribar a la oficina de M, Moneypenny lo interroga acerca de si había tenido la deferencia de traerle algún regalo del extranjero, a lo cual Bond responde de manera afirmativa y la chica se interesa con falso y exagerado interés por saber que es.
Pierce y Samantha juegan la escena del cigarro en estas dos fotografías
"¿Una caja de chocolates? ¿Un anillo de compromiso, tal vez?..." pregunta sabiendo que se encontrará con una sorpresa no agradable.
Sin decir palabra, Bond apoya erecto sobre el escritorio, el cilindro de metal que contiene el cigarro.
Moneypenny le dedica una mirada al objeto y después a Bond diciéndole sensual...
"Se exactamente donde colocarlo"  acto seguido, lo encesta con precisión en el cubo de residuos junto a su escritorio.

Bond, desilusionado y haciendo clara alusión al archiconocido asunto del presidnte Clinton con la Lewinsky, le responde resignado "Moneypenny... La historia de nuestra vida... Cerca, pero sin cigarro"






Arriba y abajo, dos imágenes de una Louis Maxwell
sumamente osada y poco conocidas para la época 



sábado, 11 de junio de 2016

"The Living Daylights" - Volver a Las Fuentes (II)




Un nuevo Bond asoma en el horizonte... y con un afiche poco conocido. De hecho puede tratarse o bien de un afiche promocional o de uno diseñado por algún fanático, dado que no es muy común verlo como uno asociado a la difusión de la película.

Filmación de las tomas sobre el Land Rover lanzado por los caminos
del Peñón. 
Comienza la masacre de Gibraltar. El infiltrado ruso ejecuta a los
agentes Doble Cero durante la práctica en el Peñón.

En la espectacular secuencia de apertura (una de las mejores en mi opinión) Bond salta en paracaídas sobre el Peñón de Gibraltar para llevar a cabo un ejercicio de infiltración junto a otros dos agentes Doble Cero. Ni bien ponen pie a tierra, dos de ellos son asesinados. Y Bond se lanza a la caza del asesino. La fotografía corresponde a la filmación de la secuencia en la que Bond va colgado del techo del Land Rover, que viaja a velocidad de miedo.Al menos eso se ve en el filme; aunque aquí comprobamos que hacer la escena es un poco más seguro. Pero veamos primero la secuencia final y vayamos luego a cómo se hizo.


Secuencia Pre Títulos de "The Living Daylights" Parte 1



Parte 2



Y ahora sí. Descubramos como fue el detrás de escena de la vertiginosa secuencia de apertura.






En palabras de B.J. Worth, uno de los tres dobles de riesgo que realizan el salto personificando a los agentes Doble Cero, la escena de los paracaidistas que abre el filme fue tan impecablemente coordinada y realizada que solo debió hacerse una vez con lo cual el director tuvo el material que luego utilizó en el filme.
En un solo intento, los dobles pudieron realizar el salto, volar a gusto de lo que el director de cámaras necesitaba para completar la toma y aterrizaron de manera perfecta y sin inconvenientes en el lugar indicado, obteniendo así la toma definitiva que sería utilizada luego en el montaje del filme.

Se inicia la caza. Bond terminará sobre
el techo del Rover que se desbarranca.
Aunque las complicaciones vinieron luego con el equipo que en el Desierto de Mojave, en EEUU, filmaba una secuencia contigua a la de los paracaidistas.
El equipo de Mojave era el encargado de lograr la toma en que Bond sale del Land Rover que cae por el barranco gracias al paracaídas de reserva y la corriente de aire que logra al romper la ventana de la puerta de una patada.
En la realidad, los técnicos entendieron lo difícil de lograr un efecto así por lo cual probaron variantes. Como puede apreciarse en las imágenes, se colgó un vehículo de un helicóptero con un doble en el techo. Pero era riesgoso y no se lograba la toma necesaria.
Tampoco se lograba la apertura del paracaídas desde dentro del vehículo, lo cual complicaba bastante las cosas. A continuación se probaron alternativas; un cañón de aire que impulsaba un modelo a escala, un vehículo radio controlado y hasta un maniquí que jalaban del interior de un Land real por medio de cuerdas y le abrían el paracaídas.
El tema es que la toma final se logró y es la que aparece en el filme... aunque nunca se reveló cómo la pudieron lograr..

Por otro lado, parte del equipo que incluía a los actores principales trabajaba del otro lado del océano completando las secuencias que requerían combinar acción con primeros planos e interiores. La toma de la pelea en la cocina, por ejemplo, que tiene a Necros y a un agente MI6 como protagonistas.
Se tardó tres días en completarla y requirió de un exigente entrenamiento de los dos actores que la filmaron.
La mejor imagen real del Bond que Fleming pensó a principios de los cincuenta.
Esta imagen pertenece a una escena que corre paralela a la lucha de la cocina.
Dalton en tanto trabajaba en la parte del salto sobre el techo del Rover y la posterior pelea con el agente ruso.
Su entusiasmo era tal que insistía en hacer él mismo las tomas, no solo las de primer plano sino también aquellas en las que se lo veía pasar colgado de la lona del Rover, que según los dobles de riesgo que colaboraban en ella requería una buena dosis de coraje para jugarla.
Los productores estaban felices con la disposición de Dalton... Pero insistían al coordinador de dobles que lo cuidara de cualquier daño. Debía llegar hasta el final de la filmación para completar la película...
Definitivamente... Éste Bond no es chiste.

Muy buena fotografía promocional en la cual, entre imagen y
texto, se logra una síntesis perfecta del concepto
que se quiere transmitir del nuevo Bond.
El filme se caracterizó por ser uno de los que más acción extrema contenía en su trama. El salto sobre Gibraltar, la caída del Rover, el combate final entre rusos y afganos, pero sin duda es la pelea final entre Necros y Bond la que se lleva todos los laureles.
Los dobles y el equipo técnico a cargo del armado de la toma coinciden en que fue un verdadero dolor de cabeza lograrla. Filmar sobre una red de carga que flamea fuera de la bodega de un avión, dos tipos colgados y a unos miles de metros en el aire no es chiste.
Jake Lombard y B.J. Worth se encargaron de la secuencia. Lombard doblaba a Necros y B.J. a Bond. Ambos pelean en el gigantesco bulto que son los empaques de elementos médicos que lleva el transporte. Para facilitar la toma, lo que contiene la red no son pequeños paquetes sueltos, es un solo bloque de fibra de vidrio tallada que facilita el control de la masa sobre la que se mueven los dobles.
Asirse de la red y caminar por el bulto es más llevadero si es firme y se lo controla en cuanto al movimiento.
Cuando en la escena en que la red se abre hubo que utilizar paquetes individuales para que volaran en el momento necesario, la red entera se salió de control y cobró movimiento propio sacudiendo a los dobles de uno a otro lado.
Presten atención al verlo en la filmación, la red comienza a dar latigazos mientras el doble lucha por sostenerse firme aferrado a ella. De hecho en un momento, mientras trapa tratando de volver al interior del avión, uno de esos latigazos lo estampa contra la cola del avión y lo devuelve hacia abajo.

Aquí se ve parte de la escena final que en el documental se muestra en preparación, con el modelo
del puente construido y combinado en imágenes con el real, utilizado para las tomas
con actores.
Combinación de realidad, óptica forzada y miniaturas para lograr la destrucción del puente.
Efectos especiales para no tener que volar un puente.


Bond ejecuta a Pushkin haciendo gala de su exquisita puntería.

Acabado el trabajo tanto en Mojave como en Gibraltar, los equipos se encuentran en Marruecos donde filmarán tres de las escenas más centrales del filme. Dos se darán en Tanger; las secuencias del asesinato de Pushkin, la huida de Bond y la confrontación con Withaker. La otra, el combate entre fuerzas rusas y rebeldes afganos que se desarrolla en una base aérea rusa en suelo afgano y que en la realidad es un aeródromo civil que siguió recibiendo vuelos durante la filmación. Los viajeros agradecidos de poder disfrutar la vista...  Mientras unos se dedican al trabajo con actores otros, los técnicos, se abocan a trabajar con miniaturas, modelos a escala y vehículos a radio control a fin de completar secuencias que conllevan mucho trabajo y precisión.
Las voladuras de distintas partes de la base, el lanzamiento de un jeep desde las entrañas de un carguero volando, la destrucción de un puente o el impacto de un avión abandonado por la tripulación son algunos de los pasajes que deben ser preparados y filmados.
Mucho de esto también se ve en el documental.
Y espero que les haya gustado...


Un momento histórico que a la distancia cobra mayor valor.
La Princesa Dianasaluda a Dalton durante el estreno oficial del filme. 
Junto al actor la bella Maryam d´Abo 
y detrás de ella Jeroem Krabbé.
Bond se dispone a neutralizar al tirador que
busca impedir la fuga a Occidente de un
jerarca soviético.


John Richardson observando la filmación de una de las escenas fuertes de la última parte del filme.